Soraya Jadue: “En Santo Tomás aprendí cosas que me ayudaron en mi carrera deportiva”

La destacada remerista viene de brillar en los recientes Juegos Panamericanos de Lima al aportar dos medallas al histórico registro de la delegación nacional. A sus 44 años, la egresada de Preparador Físico del CFT Santo Tomás de Valdivia comenta cómo logro compatibilizar los estudios con el alto rendimiento y recuerda los principales hitos de su destacada trayectoria.

Los Juegos Panamericanos, realizados este año en Lima, Perú, serán imposibles de olvidar. Chile alcanzó el histórico registro de 50 medallas, 13 de ellas de oro. Un hito sin precedentes para el deporte nacional. Parte importante de esta victoria tiene nombre y apellido: Soraya Jadue. La remerista no solo confirmó su plena vigencia en el alto rendimiento a sus 44 años, sino que también aportó con dos preseas al Team Chile.

Junto a Isidora Niemeyer y las hermanas Antonia y Melita Abraham, Jadue se quedó con el primer lugar en la disciplina cuatro pares de remos cortos y, además, se colgó la medalla de bronce tras una espectacular arremetida en los metros finales en la competencia de remos cortos femeninos. Y para cerrar sus Panamericanos en ensueño, Soraya fue designada como abanderada nacional en la ceremonia de clausura. “Unos Juegos redondos”, admitió.

Sin embargo, la egresada de Preparador Físico del Centro de Formación Técnica (CFT) Santo Tomás de Valdivia admite que el logro deportivo que más recuerda no son sus incursiones por los Juegos Olímpicos de Sydney (2000), Atenas (2004) o Beijing (2008), sino que fue “la primera medalla que obtuve en este deporte. Fue en una competencia regional de remo en 1995 en Valdivia, la ciudad que decidí vivir tras emigrar desde Santiago”, confiesa la destacada deportista. “Fue una regata muy bonita. Le tengo bastante cariño a esa medalla”, agregó.

Inicios

Por circunstancias de la vida, Soraya Jadue se radicó en el sur del país. Y allí fue donde conoció el remo, “un deporte que es muy popular en esta ciudad. Siempre se dice que Valdivia es la cuna del remo”, asegura.

“Siempre fui buena en los deportes, me destaqué por eso en el colegio. Pero practicaba disciplinas como tenis, vóleibol y patinaje, que en su mayoría eran en sala y nada náutico. Sentí que eso era un desafío para mí, hasta que comencé a incursionar en el remo y esto es como una rueda: vas compitiendo y no paras más”, enfatizó Soraya.

Lo de “no parar más” no es una frase en sentido figurado. Para Soyara es literal. Tan así fue que, tras varios meses alejada de la alta competencia, se preparó intensamente para los Juegos Panamericanos de Lima, brillando con luz propia en la competencia de remo.

“Las medallas fueron el resultado del trabajo que hicimos previo a la competencia. Significó seis meses en los que estuvimos concentradas como equipo, lo que finalmente dio frutos. Además, corroboré que en lo personal me queda un poco más de tiempo para competir en el alto rendimiento. Quedé feliz y contenta con el resultado”, manifestó.

Sin embargo, la deportista prefiere disfrutar este momento y no proyectarse en el corto y mediano plazo. “No me he planteado nada para lo inmediato. En este minuto sigo entrenando para competir en regatas regionales o nacionales y ahí voy a ir viendo con el tiempo. La idea es participar en un Sudamericano que se efectuará en mayo. No me puedo proyectar en mucho tiempo por la edad y por otras obligaciones que tengo”, sostuvo.

Estudios

Tras haber incursionado por las carreras de Análisis de Sistemas y Medicina Veterinaria, Soraya Jadue decidió estudiar Preparador Físico en el CFT Santo Tomás.  “Era una carrera corta, ligada al deporte y que se adaptaba a mis necesidades. En las otras carreras nunca logré compatibilizar el deporte de alto rendimiento con los estudios. En Santo Tomás se me hizo más fácil, fue una buena experiencia y aprendí cosas interesantes que me ayudaron para mi carrera deportiva”, aseguró.

Asimismo, Soraya admite que siempre tuvo claro que en Chile es muy difícil vivir de los deportes, por eso siempre pensó en la posibilidad de estudiar una carrera profesional, que es la recomendación que le entrega a otros deportistas que estén en una situación similar a la que ella experimentó.

“Uno no puede hacer una vida deportiva pensando en que vas a ganar un sueldo. Uno empieza a ser deportista y a obtener resultados porque te apasiona el deporte que estás haciendo. Lo otro es una consecuencia y si te ayudan y hay becas, mejor todavía. Es errado pensar que vas a vivir del deporte. En ese sentido, me ha ido bien, he tenido becas y eso me ha ayudado mucho. Si algún joven tiene herramientas para desarrollarse en algún deporte y es bueno en eso, tienen que tratar de potenciarlo hasta que signifique algún logro importante”, sentenció.