Académico UST participa en proyecto internacional que lleva agua potable a comunidades rurales en Argentina

El Dr. Guillermo Fuentes, académico de Geología UST, integra el equipo que busca transformar la realidad de comunidades rurales afectadas por la sequía, promoviendo la autogestión del recurso hídrico y la educación sanitaria.

“Energía sostenible para el abastecimiento de agua y el fortalecimiento de la salud pública en comunidades rurales afectadas por sequías” se titula la iniciativa donde participa como investigador internacional el Dr. Guillermo Fuentes, académico e investigador de la Escuela de Geología de la Facultad de Ingeniería de la Universidad Santo Tomás (UST). Esta es una de las dos adjudicaciones la institución en el marco de los Proyectos Solidarios ICUSTA 2025.

Liderado por la Universidad FASTA (Fraternidad de Agrupaciones Santo Tomás de Aquino) de Argentina, el proyecto busca garantizar el acceso a agua potable en comunidades rurales mediante la instalación de bombas solares sumergibles y la implementación de prácticas de agua, saneamiento e higiene (WASH).

Desde Chile, el Dr. Fuentes forma parte del equipo de investigadores, aportando con sus conocimientos en geología estructural y modelamiento geológico 3D y su experiencia en contextos hidrogeológicos y zonas hiper-áridas como la Pampa del Tamarugal.

La campaña inició el 8 de septiembre en el Centro Misionero Franciscano Santa Teresita, ubicado en la comunidad wichi de Aguaray, en la provincia de Salta, donde en pocos días las familias ya contaban con acceso a agua gracias a la instalación de bombas solares. Además, se contemplaron talleres educativos sobre cuidado del agua y saneamiento, fortaleciendo la autonomía y la participación comunitaria.

De acuerdo con el académico, este tipo de proyectos “conectan la técnica con el territorio y las personas, que es donde el conocimiento cobra verdadero sentido”, así, las y los profesionales desarrollan habilidades de escucha y comunicación intercultural, ética profesional, trabajo colaborativo y capacidad de diseñar soluciones contextualizadas.

Dr. Guillermo Fuentes, académico e investigador de Escuela de Geología UST.

“El trabajo en terreno nos permitió reconocer, con humildad, que las comunidades organizan su vida desde marcos culturales y prioridades distintas a las nuestras. Esta experiencia nos dejó aprendizajes clave: escuchar antes de proponer, adaptar soluciones con pertinencia cultural, valorar la reciprocidad y comprender que lo que consideramos “básico” puede tener otro sentido o urgencia en su cotidiano” afirmó el Dr. Fuentes, quien también destacó el acompañamiento sostenido de la comunidad franciscana en el noroeste argentino y la positiva recepción de la comunidad en cuestión.

Tecnología solar y compromiso solidario

El equipo dirigido por la Dra. Lourdes Lima (Universidad FASTA – CONICET) está integrado por seis investigadores e investigadoras, además del aporte internacional del Dr. Fuentes.

Para ejecutar el proyecto, el equipo recibió un financiamiento de 6.000 dólares por parte de ICUSTA, y contempla un plan de trabajo dividido en cuatro fases que combinan la investigación técnica, la educación sanitaria y la participación comunitaria.

En una primera etapa, se realiza un levantamiento de las condiciones actuales de acceso al agua y saneamiento de la comunidad en cuestión, mediante un análisis socioambiental, estructural y sanitario. Posteriormente, se lleva a cabo la evaluación técnica de los pozos existentes, el estudio del potencial solar y el diseño del sistema fotovoltaico que permitirá el funcionamiento de las bombas solares sumergibles.

En paralelo, se planifican estrategias WASH (agua, saneamiento e higiene) con enfoque participativo, incorporando saberes locales y talleres educativos. Durante la fase de implementación, la comunidad participa activamente en la instalación de los equipos solares y en campañas de educación sanitaria, fortaleciendo sus capacidades para el uso responsable del agua.

Finalmente, se realiza la capacitación de líderes locales en mantenimiento y gestión del sistema, la creación de mecanismos de gobernanza comunitaria y la elaboración de una hoja de ruta replicable que permitirá extender este modelo sostenible a otras zonas rurales de Sudamérica.

Se espera que la iniciativa sirva como base para replicarla en diferentes zonas de Argentina y posteriormente en Chile, donde diversas comunidades también enfrentan los efectos de la sequía.

Para la Universidad Santo Tomás, esta colaboración refuerza su compromiso con la investigación aplicada, la sostenibilidad y la solidaridad universitaria, contribuyendo a soluciones reales que transforman la calidad de vida de las personas y promueven el desarrollo humano en el territorio latinoamericano.