Alianza internacional para la ciencia y sostenibilidad: CAPIA y Universidad Santo Tomás firman convenio con la ESPOL de Ecuador

El acuerdo busca impulsar el intercambio académico, la investigación conjunta y la transferencia tecnológica en mitigación del cambio climático para beneficiar a las comunidades marino-costeras.

En el marco del Seminario Taller “Acuicultura de pequeña escala: Educación ambiental y Cambio Climático”, la Universidad Santo Tomás, a través de su Centro Acuícola y Pesquero de Investigación Aplicada (CAPIA), consolidó un importante hito de internacionalización mediante la firma de un convenio de cooperación con la Escuela Superior Politécnica del Litoral (ESPOL) de Guayaquil, Ecuador.

La alianza estratégica, que también fortalece los lazos con la Fundación Bordemar, busca potenciar el intercambio académico, el desarrollo de proyectos de investigación conjunta y la transferencia de conocimientos científicos enfocados en mitigar los efectos del cambio climático en las comunidades marino-costeras. Esta iniciativa se alinea estrechamente con los objetivos de la Red Temática Iberoamericana FORCiClim, financiada por el programa CYTED.

Durante la jornada de apertura y seminario, las autoridades e investigadores destacaron el impacto y los desafíos de esta colaboración internacional. “La idea es que podamos generar un convenio con la Universidad Santo Tomás para el intercambio de docentes y estudiantil, trabajo en conjunto de investigación, proyectos y publicaciones, todo esto ligado a que ambas instituciones pertenecen a la Red FORCiClim, financiada por CYTED. Lo que se logrará con esta alianza es, principalmente, transferir resultados de nuestras investigaciones y traducirlos a un lenguaje mucho más sencillo para que llegue a los verdaderos usuarios que son las comunidades, respaldados por la experiencia de ambas instituciones en el área de acuicultura”, señaló el Dr. Wilfrido Argüello-Guevara, coordinador de la carrera de Acuicultura de la Escuela Superior Politécnica del Litoral (ESPOL).

“Quizás no somos idénticos en el tema climático, pero sí nos complementamos en la experiencia. Nosotros en Ecuador poseemos una amplia trayectoria en el cultivo de camarón, mientras que acá destacan el cultivo del salmón y las macroalgas. Actualmente estamos impulsando en conjunto una línea de macroalgas para aprovechar la experiencia de la Universidad Santo Tomás y CAPIA, y nosotros aportar con nuestro conocimiento en cultivo de peces y sanidad acuícola. La idea central es intercambiar esa valiosa información para beneficiar directamente a ambas instituciones y a la sociedad”, agregó el investigador ecuatoriano.

Por su parte, la MSc. Marcela Ávila Lagos, directora del Centro Acuícola y Pesquero de Investigación Aplicada (CAPIA), enfatizó la relevancia de abordar problemáticas contingentes de la industria y la conservación ambiental desde una perspectiva multidisciplinaria. “Firmamos un convenio con la Escuela Superior Politécnica del Litoral (ESPOL), una institución que cuenta con una larga trayectoria y una enorme experiencia en ámbitos de gran interés para nosotros, como el trabajo con especies tropicales, peces, moluscos y camarones. Es un verdadero honor concretar esta alianza, la cual se traducirá en una interacción muy positiva que incluirá el intercambio de estudiantes y profesores, así como la elaboración de proyectos conjuntos o de desarrollo paralelo desde nuestros respectivos ámbitos de especialización”.

“Todo este esfuerzo tiene un foco claro: evaluar de qué manera influye el cambio climático y cómo podemos bajar esa información técnica a la práctica. Estos aspectos ya los venimos abordando en iniciativas actuales con la industria de la miticultura y la ganadería -donde trabajamos en la incorporación de algas para reducir las emisiones de metano- así como en la restauración de bancos naturales de ostras y de praderas de algas, entendiendo que dichas medidas constituyen acciones concretas de mitigación frente al cambio climático”, indicó Ávila.

Finalmente, el rol articulador de la sociedad civil y la vinculación territorial fueron resaltados desde la perspectiva organizativa local. “Representamos a la sociedad civil, por lo que nuestro rol fundamental es la articulación y la traducción de la investigación generada por la academia para acercarla a las personas comunes y corrientes. Este convenio fortalecerá las redes internacionales y potenciará a los habitantes de las comunidades costeras mediante aportes científicos rigurosos. Si bien nosotros no realizamos investigación de corte tradicional, ejecutamos el anclaje necesario con la comunidad, y confiamos en que obtendremos excelentes resultados para incursionar en nuevas áreas más allá de la acuicultura”, expresó María Cecilia Godoy Ampuero, presidenta de la Fundación Bordemar.

“Nuestra fundación nació hace aproximadamente diez años en Puerto Varas con la misión de difundir la ciencia en las comunidades marino-costeras de la Región de Los Lagos. Actualmente nos encontramos formalizando un convenio con CAPIA y la Universidad Santo Tomás para estrechar lazos de trabajo; de hecho, ya colaboramos de manera conjunta con CAPIA junto a organizaciones de pescadores en Ancud, aprovechando toda la experiencia del equipo en el cultivo de algas, un logro que nos llena de alegría y motivación para lo que viene”, concluyó.

La jornada incluyó un recorrido por los laboratorios de la Universidad Santo Tomás -como el Laboratorio Rosalind Franklin y el Laboratorio de Bioensayos- y una serie de ponencias científicas centradas en la innovación acuícola, la inteligencia artificial aplicada y las Soluciones Basadas en la Naturaleza (SbN).