Académica impulsa innovador proyecto biotecnológico para reducir acrilamida en alimentos procesados

Desarrollar alimentos más seguros y saludables a través de la ciencia es el principal objetivo de “AcriLess BioTech: Plataforma biotecnológica para reducir acrilamida en alimentos procesados”, proyecto liderado por la Dra. Migdalia Arazo Rusindo, de la carrera de Nutrición y Dietética y que actualmente forma parte de la iniciativa APTA Woman Power, programa que impulsa proyectos de I+D+i y emprendimientos científico-tecnológicos liderados por mujeres.

La propuesta busca reducir la formación de acrilamida —compuesto potencialmente dañino para la salud humana— presente en alimentos procesados de consumo cotidiano, como papas fritas, panes, galletas y snacks horneados o fritos. Este compuesto se genera durante procesos de cocción a altas temperaturas en alimentos ricos en almidón.

La académica explicó que el proyecto nace ante la necesidad de enfrentar un problema poco visible, pero presente en productos ampliamente consumidos por la población. “A nivel internacional existe preocupación por la presencia de acrilamida en alimentos y en Europa ya existen medidas para disminuirla. En Chile y gran parte de Latinoamérica aún existe una importante brecha regulatoria y tecnológica, por lo que vemos una oportunidad de aportar desde la ciencia a alimentos más seguros”, señaló.

Uno de los aspectos diferenciadores de AcriLess BioTech es precisamente el desarrollo de una plataforma adaptable a distintas matrices alimentarias, sin modificar de forma significativa el sabor, textura o calidad nutricional de los productos.

Actualmente, el proyecto se encuentra en etapa inicial de desarrollo y validación tecnológica, avanzando en la optimización de la formulación y en la definición de las mejores condiciones de aplicación en distintos alimentos procesados. Los próximos pasos consideran pruebas piloto y validaciones en condiciones productivas reales junto a empresas del sector alimentario.

Respecto a su participación en APTA Woman Power, la académica destacó el valor de contar con espacios que fortalezcan el liderazgo femenino en ciencia e innovación. “Ser parte de esta iniciativa es una oportunidad muy significativa, porque permite visibilizar y fortalecer proyectos científico-tecnológicos liderados por mujeres. Además, entrega herramientas para que ideas nacidas desde la investigación puedan transformarse en soluciones reales con impacto en la sociedad y en la industria”, comentó.

Asimismo, aseguró que su principal motivación es aportar desde la investigación a la salud pública y la innovación alimentaria. “Muchas personas consumen diariamente productos horneados o fritos sin conocer que durante su procesamiento pueden formarse compuestos no deseados como la acrilamida. Trabajar en una solución que ayude a reducir ese riesgo es una forma concreta de conectar investigación, salud pública e innovación”, indicó.

La académica también enfatizó la importancia de transformar el conocimiento científico en soluciones concretas para la sociedad. “La investigación cobra mayor sentido cuando logra responder a problemas reales y mejorar la vida de las personas”, sostuvo.

Finalmente, entregó un mensaje a jóvenes interesados en la biotecnología y la nutrición: “Hoy la alimentación también se relaciona con innovación, sustentabilidad, procesamiento de alimentos y salud pública. Hay enormes oportunidades para crear soluciones que impacten positivamente en las personas y en el planeta. La ciencia necesita jóvenes curiosos, creativos y comprometidos con transformar el futuro de la alimentación”.