Los investigadores se han preocupados de estudiar, analizar y concluir basándose en el dibujo infantil como el medio de comunicación, teniendo claro que el niño/a ha extraído de su mundo interior sus vivencias, además de expresarse a través de este su madurez perceptiva.

El arte infantil, sobre todos los primeros dibujos de los niños/as, debe ser para quienes ejercen la labor de educadores una primera herramienta para descubrir los avances psicobiológicos de los infantes. El acto de dibujar pareciera ser un juego, es la evidencia de su evolución en las diferentes etapas de ellos.

Sabemos que el dibujo espontáneo surge primero de la necesidad de experimentar con objetos que produzcan un efecto y en la medida que esta acción es estimulada o reforzada irá en aumento la necesidad de repetirla con los avances de acuerdo a su madurez.

Citaremos a una gran mujer que asentó sus estudios en la educación, Florence Goodenough, creó un test basado en el dibujo del cuerpo humano, aplicado a niños/as de 3 a 7 años, con la finalidad de analizar el C.I ( coeficiente intelectual).

Goodenoug podría medir la inteligencia a través del dibujo infantil y ha publicado el ensayo en su libro de 1926, llamado “La medición de la inteligencia de Dibujo”, que incluye descripciones detalladas de los RASGOS PSICOLÓGICOS Y SU EXPRESIÓN EN EL DIBUJO, a continuación se dará un ejemplo de cada rasgo que se puede determinar a través del dibujo:

Agresividad – desobediencia:Presencia de dientes muy destacados. Brazos largos con manos cerradas. Garras en lugar de dedos
Ansiedad – Temor: grafismo reducido, indeciso, pequeño, simple en su forma
Motivación para el Aprendizaje y la Escuela: Dibujos bien proporcionados enriquecidos con algunos detalles. Las caras suelen representarse con grandes ojos, hay expresión, el cuello suele estar presente.
Egocentrismo: Cabeza grande, formas exageradas. Si se trata de un dibujo de familia o de varias personas, el niño se dibuja primero y aparece notablemente más grande que los demás
Comportamientos y pensamientos obsesivos: El dibujo se realiza siempre con un método muy similar, siguiendo una misma rutina un mismo tema o colores. Necesidad de borrar con frecuencia. Trazos simples muy repetitivos pueden estar asociados a discapacidad mental.
Inseguridad: Brazos y manos pequeñas y/o pegados al cuerpo. Piernas delgadas o inestables.
Perseverancia: Figuras bien contorneadas. Riqueza de detalles. Los personajes aparecen con el rostro expresivo y con todos los elementos.
Déficit atencional: Impulsividad Dibujo desorganizado. Normalmente a mayor déficit atencional menor capacidad para estructurar un dibujo global.
Lateralidad Cruzada: La lateralidad cruzada se manifestará por la presencia de figuras, letras o números en forma invertida.
Autocontrol: Simetría en el dibujo. Formas onduladas, bien proporcionadas. Si el dibujo está coloreado no se traspasan los límites del contorno.
Autoestima: Buena organización del espacio. Brazos y manos abiertos. Tamaño de la figura grande.
Discapacidad Mental: El rasgo fundamental es la pobreza y poca variabilidad de los detalles.

Los docentes, aquellos que estemos vinculados con el mundo infantil debemos procurar que la expresión gráfica, dibujos, de los niños/as sea utilizado como los grandes investigadores, los que han realizado una búsqueda que los ha conducido a evaluar científicamente sus grafías, invitándonos a descubrir los rasgos característicos, dolencias, alegrías, mundo interno y externo de los niños/as de ese modo conocer profundamente a quienes van a aprender de nosotros.