Los especialistas del área de la expresión oral, indican que al igual que otros aprendizajes, es asunto de práctica y ensayo. Sin embargo, en casos extremos, cuando el alumno siente una gran ansiedad y nerviosismo excesivo, debemos derivar a especialistas del área de la psicología.

¿Qué es lo que buscan las empresas de los egresados de educación superior? Esta es una pregunta que se realiza para levantar los perfiles profesionales de nuestros futuros egresados, y hasta hace un par de años, manifestaban que los nuevos profesionales deben tener el conocimiento teórico y práctico de las asignaturas de la carrera, y también apuntaban al manejo del inglés escrito y conversacional.

Ahora nos enfrentamos a un nuevo paradigma, ya que los empresarios se dan cuenta de que más allá del conocimiento y el uso de la lengua extranjera, se necesita un trabajador que sepa hablar y comunicarse en público de una manera efectiva.

Lo anterior es un gran cambio, ya que los conocimientos y el uso del inglés se pueden capacitar en la misma empresa, pero el saber hablar en público, entre otras competencias blandas, es primordial. Teniendo esto en cuenta, nos preocupa que la mayoría de los estudiantes egresen con muchas deficiencias a la hora de establecer diálogos o hablar frente a un auditorio.
Los jóvenes siempre preguntan, ¿cómo se pierde el miedo a hablar en público? Sabemos en primer lugar que los alumnos de educación superior escasamente expusieron en la enseñanza básica o media frente a sus compañeros. Al comparar esta situación con aquellos niños de hoy en día, que inician en sala cuna con esta actividad, lo más notable que estos pequeños lo hacen excelente, ya que al no saber leer gesticulan con sus manos y eso hace el lenguaje mucho más explícito en términos paralingüísticos. Estos futuros alumnos tendrán una gran ventaja con los estudiantes de educación superior que están comenzando recién con esta actividad.
Los especialistas del área de la expresión oral, indican que al igual que otros aprendizajes, es asunto de práctica y ensayo. Nuestros alumnos, al carecer de práctica, afrontan con mucho mayor nerviosismo y timidez esta actividad, lo que ellos llaman el “pánico escénico” o “quedarse en blanco”. En casos extremos cuando el alumno siente una gran ansiedad y nerviosismo excesivo, debemos derivar a especialistas del área de la psicología, ya que muchas veces éstos han pasado por traumas o han sufrido de bullying en su niñez o adolescencia, y este problema se extiende hasta la adultez.