En un mes aproximadamente, iniciaremos quizás uno de los caminos más desafiantes e inmensamente relevantes que nuestra patria haya experimentado en el ultimo tiempo. La redacción de una nueva carta política, actividad que resulta ser un espacio en que la colaboración, el respeto, la fraternidad y las deliberaciones colectivas, debieran expresar el sentir del pueblo que se manifestó el fin de semana pasado, de no ser así nos encontraríamos en un escenario muy complejo que no nos quisiéramos imaginar.

El desafío de la hora presente, está en las manos de las y los integrantes de la convención en términos tales, de construir los necesarios vasos comunicantes con la comunidad y así mantener una interlocución que permita obtener datos de la realidad de manera ágil, fidedigna y representativa, en torno a cuestiones importantes que la Constitución debe contener y que son de gran relevancia para el desenvolvimiento de la comunidad.

La conformación de la convención, permite augurar que existirá de parte de sus integrantes un real interés por mantener un permanente y fluido flujo de información con las comunidades que representan, el hecho que este conformada por un alto número de mujeres resulta ser un elemento  significativo y valorable, que incluso desde los escenarios internacionales a sido muy destacado, la integración de persona representantes de nuestros pueblos originarios, otra característica que le aporta legitimidad a las resoluciones que se adopten en la configuración de nuestra carta política. Resulta interesante también, constatar el alto numero de integrantes pertenecientes a grupos etarios jóvenes, lo que permite presumir una mirada más fresca que signifique un vigorizante existencial en la conformación normativa. En fin, como un el hecho curioso podríamos resaltar que un gran número de sus miembros sean abogados (as), circunstancia que podría hacernos pensar que su aporte será significativo, eso esperamos.

Otro interesante punto, lo constituye la alta presencia de convencionales electos (as) que no tienen filiación con estructuras partidarias, cuestión que merece una reflexión profunda y que viene a confirmar en los hechos, de manera palmaria, el ocaso de ciertas prácticas de algún sector de la política, que se alejaron de las personas y sus realidades lo que redundo en una desafección reciproca entre el pueblo y la actividad política. Circunstancia que es del todo preocupante, pues es muy necesario contar con vehículos que generen un transito de las necesidades y pareceres de la comunidad con quienes detentan el poder.