Axel Manríquez se refirió a la importancia de potenciar el producto local y transmitir sabores a la hora de elaborar preparaciones.

El miércoles 21 de julio se realizó la última sesión del ciclo de charlas organizado por la carrera de Gastronomía Internacional y Tradicional Chilena de las sedes Santiago Centro y Rancagua.

Webinar que en esta oportunidad estuvo a cargo del chef Axel Manríquez, -referente y embajador de la cocina nacional- quien abordó desde un punto de vista práctico la mejor manera de elaborar platos típicos y de paso, resaltar la materia prima local.

“Antiguamente, la cocina chilena se conocía en los hogares y a su vez, no había una valorización de los productos. Si bien hoy todavía ocurre, el desarrollo de la gastronomía ha ido de la mano con esta mirada regionalista por destacarla”, agregando que “la calidad de la materia prima que hay en el país es maravillosa y sin duda marca una diferencia en cuanto a sabor, por lo que debemos privilegiarla y defenderla”.

Cocina con identidad

En su rol de cocinero, Axel Manríquez destacó la importancia de traspasar los sabores al plato y en base a esto, “hacer una cocina con identidad, que tenga un valor agregado y dando estos matices de nuestra cocina en todas las preparaciones”.

Si bien indicó que el sofrito es la base de la gastronomía nacional, aclaró que: ” los tres condimentos esenciales son el ají color, ajo y orégano, ya que nos permite crear lo que queramos con sabor a Chile”. A esto, debemos añadirle el poder contar con proveedores confiables con el fin de ser responsables con la calidad y sanidad del producto y esto se verá reflejado en el plato que estamos ofreciendo a los comensales.

Invocando sabores

Durante su presentación, sostuvo que “la gastronomía es entregar amor a través de las preparaciones, lo que queda de manifiesto en el rol que cumplimos a diario y que nos lleva a ir en búsqueda de la fidelización de las personas. Esto será posible si somos capaces llevarlas a tener un recuerdo colectivo de infancia y familia por medio de los sabores que nos ofrece la comida nacional”.

Argumentó que a diferencia de otros países, tenemos la fortuna de vivir rodeados de montañas, valles y mar, “brindándonos acceso a una variabilidad de productos maravillosa. A esto, debemos añadirle el aporte que realiza la cocina inmigrante, cuya textura se verá reflejada en los próximos años y que sin duda, formarán parte de nuestras recetas”.

“Para ser cocinero hay que estar un poco chiflado y a la vez, amar la gastronomía, lo que se traduce en la capacidad de hacer cosas incondicionales (…) Y, si de verdad quieren dedicarse a esto porque lo sienten, créanme que no tendrán límites y no se den jamás por vencidos”, concluyó.

En el cierre, los directores de Gastronomía Internacional y Tradicional Chilena de ambas sedes, destacaron la importancia que reviste para los estudiantes el poder conocer de primera fuente las historias y experiencias de profesionales del área. Así lo planteó Jaime Jiménez -de sede Rancagua- al sostener que “es un privilegio el poder cerrar este ciclo con un chef lleno de experiencia y de quien pudimos aprender nuevos procesos y el aporte que ha realizado a la cocina nacional”.

En tanto, Variña Astorga -sede Santiago Centro- dijo que este ciclo de charlas “nació por la necesidad de relacionar a nuestros estudiantes con los profesionales del área y que conocieran además de primera fuente cómo la industria ha enfrentado esta pandemia, y la importancia de reinventarse ante la adversidad”.

Cabe mencionar que el ciclo de charlas culinarias realizado entre los meses de junio y julio se extendió a lo largo de siete ponencias, las que abordaron diversas temáticas relacionadas con el ámbito culinario, productos típicos y emprendimientos, entre otros.