En la actividad participaron las áreas de Diseño, Comunicación Audiovisual, Administración y Ciencias Sociales, contando además con expertos en todos los ámbitos relacionados con emprender.

Los alumnos de las áreas de Diseño, Comunicación Audiovisual, Administración y Ciencias Sociales de Santo Tomás Talca pudieron aprender y reflexionar sobre ideas de negocios y la forma de ser exitoso, gracias a las exposiciones y talleres dictados por expertos durante el desarrollo de las Jornadas de Innovación y Emprendimiento: Creando Valor desde el Maule realizadas los días 27, 28 y 29 de octubre a través de plataforma Microsoft Teams.

La actividad además contó con la colaboración del Instituto Nacional de la Juventud del Maule (INJUV), In Hub y tuvo como invitado especial al Servicio de Cooperación Técnica (SERCOTEC).

En cada uno de los días en se extendió este evento, más de cien alumnos asistieron a las charlas y talleres interesados en conocer más sobre cómo emprender, cómo potenciar sus ideas de negocios y cómo hacer exitosas sus eventuales primeras empresas.

Por lo mismo la evaluación de todos los organizadores fue más que positiva, tal como lo señaló la Directora Nacional del Área Ciencias Sociales, Maribel Pérez, quien valoró poder ser parte de esta iniciativa que “nos entrega renovación para todos nuestros procesos académicos”.

“Considero que este tipo de actividades responde de forma importante a no solamente la convergencia y colaboración institucional sino que también da cuenta de un trabajo significativo para la transformación de nuestros estudiantes. Como área hemos tratado de ir fortaleciendo cada vez más las asignaturas vinculantes con la innovación y el emprendimiento para poder cada vez más ir potenciando las buenas ideas”, comentó.

Por su parte el Director Nacional del Área Diseño, Gonzalo Aranda, reconoció el trabajo realizado por las cuatro áreas que sumaron toda su creatividad y esfuerzo para dar vida a estas jornadas.

“Esto nos define un poco a través de los focos estratégicos que ya se han mencionado, pero particularmente a través de la experiencia transformadora del estudiante que es uno de los ejes más importantes para que nuestros alumnos vayan desarrollando distintas capacidades y se vayan vinculando a lo que está pasando en las industrias creativas y el sector productivo. Me parece que los temas abordados durante los tres días se traducen en desafíos y espero que los estudiantes se motiven y tomen conciencia de la importancia de vincularse con todos los ejes que han sido mencionados en estas charlas”, agregó.

Las Jornadas de Innovación y Emprendimiento: Creando Valor desde el Maule, incluyeron en su primer día una charla sobre Innovar en Redes Sociales con Rayén Medina, Relacionadora Pública mención Marketing con experiencia como Comunity Manager y como relatora para emprendedores y empresas interesados en profesionalizar el manejo de sus plataformas; y un Taller sobre Design Thinking dictado por el Director del Centro de Aprendizaje de Santo Tomás Talca, Marcelo Mendoza.

Este último explicó que el Design Thinking es una metodología de trabajo que permite y facilita la solución de problemas, el diseño y desarrollo de productos y servicios de todo tipo y sectores económicos, utilizando para ello equipos de trabajo altamente motivados y la innovación y creatividad como motores.

“Esto es un método para generar ideas innovadoras que centra su eficacia en entender y dar solución a las necesidades reales de los usuarios. Alguien tiene un requerimiento y cómo nosotros somos capaces de hacernos cargo de esa demanda y poder generar un producto o un servicio para atender ese requerimiento. El Design Thinking proviene de la forma en la que trabajan los diseñadores de productos”, explicó.

El segundo día estuvo marcado por los testimonios de ex alumnos y actuales emprendedores exitosos que compartieron con los presentes su experiencia en el mundo de los negocios, como es el caso de Víctor Arellano en el área audiovisual, Omar Sepúlveda en Diseño y Zaira González en el mundo de la confección de ropa. Posteriormente fue el turno de SERCOTEC, para informar a los estudiantes sobre los distintos fondos concursables disponibles para emprendedores y quienes deseen iniciar este camino.

Innovar con Sentido

Finalmente el tercer día se abocó a una charla sobre Emprendedores Culturales con Adolfo González de la Corporación Cultural de Curicó, para finalizar con el broche de oro y el tema de Innovar con Sentido, conociendo la experiencia de Oscar Muñoz, dueño de Green Glass “Los Mejores Vasos del Mundo”.

Y es que la historia de esta exitosa empresa parte como la gran mayoría de quienes deciden emprender, con frustración y fracasos, sin embargo en su relato Óscar les explicó a los estudiantes por qué nunca se rindió y cómo consiguió darle a su negocio la identidad que necesitaba no solo para ser exitoso sino también para cumplir con el propósito de aportar de alguna manera a construir un mundo mejor.

El cambio en este negocio, que por años facturó no más de 200 mil pesos mensuales cuando había suerte, ocurre cuando deciden unirse con diferentes instituciones del país aportando un porcentaje del valor de sus productos a causas tan nobles como llevar sonrisas a los niños con cáncer o colaborar en la reforestación de distintos lugares del país.

“Del 2009 al 2014 no hubo grandes avances, vendíamos 200 mil pesos al mes con suerte y 500 mil en navidad. Nadie nos conocía, no tenía acceso a créditos porque mi familia estaba endeudada y no sabía vender. A pesar de haberlo probado todo no lograba salir adelante, trabajé por 5 años sin parar de lunes a lunes. Lo más bonito de ese tiempo fue nunca haberme rendido, si uno tiene un sueño lo tiene que proteger. Hoy quiero demostrar que la basura no existe y me abastezco de la mayor cantidad de cartoneros y recicladores de base y no quiero parar hasta que cada vaso del mundo sea de botella. Así nace el nuevo Green Glass que crea productos con impacto antes y después de su venta”, puntualizó.

En sus distintas líneas, Green Glass aporta a diversas causas y espera durante 2020 ventas por sobre los mil millones de pesos, demostrando que es posible Innovar con Sentido.