Karen Vergara, Presidenta de SOCHISIM

“Los escenarios de la simulación clínica juegan un papel emocional muy importante en el aprendizaje de los futuros profesionales”

Con motivo a la inauguración del Centro de Simulación Clínica UST Concepción, Karen Vergara Arias, enfermera y presidenta de la Sociedad Chilena de Simulación Clínica, visitó la sede penquista para abordar la importancia de la docencia basada en la simulación clínica.

Su intervención en el evento tuvo como objetivo dar a conocer el valor de la simulación clínica como herramienta al servicio de la educación, no solo por la necesidad que hay en el país de formar a docentes en materia de simulación, sino para estar a la vanguardia en métodos y contenidos que garanticen en los estudiantes una atención segura y de calidad a los pacientes.

Durante su presentación, la enfermera y Magíster en Educación, destacó que la simulación clínica además de ser una herramienta pedagógica que permite reemplazar o amplificar experiencias reales de pacientes por intervenciones clínicas controladas, mejora la calidad de atención, aumenta la seguridad del paciente y propicia la participación directa del estudiante en ambientes seguros a través de la práctica de habilidades y competencias.

Educación basada en simulación clínica

Como metodología de enseñanza en la formación de profesionales de la salud, la simulación clínica es un claro ejemplo de experiencias diseñadas para que los alumnos se expongan a una amplia gama de escenarios clínicos con el que pueden encontrarse a la hora de ingresar al campo laboral.

“La simulación clínica es muy importante para el desarrollo académico de los estudiantes y seguridad de los pacientes. Su propósito más allá de activar el pensar espontáneo del estudiante, busca involucrarlo activamente en la resolución de problemas de escenarios realísticos”.

Asimismo, explicó que los escenarios de la simulación clínica juegan un papel emocional muy importante en el aprendizaje de los futuros profesionales, pues es allí donde se comienza a trabajar la toma de decisiones, liderazgo, trabajo en equipo o competencias que tienen que ver con la actitud y comunicación antes del encuentro con el paciente real. “Además de activar el pensar del estudiante, la simulación clínica permite corregir la falta de experiencia clínica y constatar lo aprendido en el ámbito clínico. De esta manera, se podrá comprender mejor los protocolos de seguridad con los pacientes”.  

Según la enfermera, Karen Vergara Arias, la simulación clínica además de ser una herramienta indispensable para el desarrollo profesional, ofrece múltiples ventajas a los futuros profesionales o especialistas. “En la simulación clínica los adultos aprenden haciendo y a través de esta técnica los estudiantes pueden aprender con seguridad”.

El manejo de crisis en situaciones agudas, práctica deliberada, trabajo en equipo, entrenamiento en base al error, comunicación efectiva y habilidades procedimentales son algunos de las prácticas que se ejecutan a partir de esta metodología educativa, aseguró la experta.

Para llevar a cabo esta práctica es necesario trabajar con simuladores de alta tecnología que evoquen patologías similares a las de una emergencia en un ser humano, desde partes del cuerpo como brazos o pelvis para practicar punciones o cateterismo hasta simuladores capaces de contestar, llorar, sudar o abrir y cerrar los ojos.

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De cara a la salud

Al respecto, Rebeca Carrasco, directora de la carrera de Nutrición y Dietética de la UST, comentó “que nuestra institución incluya la metodología de simulación clínica de manera transversal en toda la facultad de salud, representa un tremendo logro que irá sin duda alguna en beneficio de nuestros estudiantes y de la comunidad. Este tipo de metodologías se condice con nuestro proyecto educativo que declara al estudiante como protagonista de su propio aprendizaje y al docente como un guía y mediador”.

“La simulación no reemplaza el contacto con el usuario ni el sello valórico de nuestros estudiantes tomasinos, pero sí facilita la adquisición de competencias previas antes de enfrentar actividades en campos clínicos reales”, afirmó María Pilar Fajardo, directora de la carrera de Kinesiología.

Jorge Castillo Bravo, director de la carrera de Terapia Ocupacional UST, culminó “la simulación clínica como herramienta de enseñanza aprendizaje viene a fortalecer el proceso dinámico que experimentan nuestros estudiantes para cumplir de mejor manera el perfil de egreso, esto se suma a la variedad de metodologías que utilizamos en educación superior que nos permite de una forma innovadora enfrentarnos a los nuevos desafíos que nos depara el mercado laboral actual”.