English Corner Club: el espacio para que los académicos de Santo Tomás Viña del Mar disfruten practicando inglés

Iniciativa de la Coordinación de Idiomas de la sede permite que los docentes se reúnan para mejorar su dominio del inglés a través de relajadas conversaciones y entretenidas dinámicas.

Claudia Lobos, coordinadora de idiomas de Santo Tomás Viña del Mar, cuenta que, al conversar con académicos de la sede, constató que muchos efectivamente saben inglés, pero no disponen de instancias para practicarlo. A partir de esa realidad decidió crear el English Corner Club, un espacio que una vez a la semana reúne a varios docentes que quieren mejorar su dominio del inglés.

El concepto “club” no es casualidad, porque las reuniones parecen verdaderos encuentros de amigos. Se practica inglés de una manera lúdica, conversando temas contingentes o de interés general. Está prácticamente prohibido hablar de trabajo, aseguran los participantes.

“El club partió en mayo de este año y ha cumplido mucho más que el objetivo académico inicial de desarrollar las habilidades de producción oral en inglés a través de la discusión de un tema.  Además de eso, ha contribuido a la sana convivencia permitiéndonos conocer personas que antes solo saludábamos en los pasillos o que incluso ni conocíamos, ayudando así a tener un clima laboral más grato”, explica Claudia Lobos.

La académica cuenta que los temas de conversación pueden ser música, cines o viajes (que fueron propuestos al inicio por los mismos participantes), pero también se agregan tópicos de contingencia. “Como el grupo está formado por profesionales de distintas disciplinas, la conversación se enriquece porque cada uno aporta desde su área y también desde su propia experiencia de vida”, asegura.

 “Lo mejor de la semana”

Entre los participantes coinciden en que, a estas alturas, la práctica del inglés es casi una excusa para encontrarse con colegas y conocerlos más allá del ámbito académico. “Yo creo que es un espacio de convivencia más relajada donde no se habla de trabajo, sino de cosas más divertidas, es un poco de alegría durante la semana. Eso es lo que yo buscaba y eso encontré”, cuenta Ana Paula Machado, académica de la carrera de Fonoaudiología.

María Soledad Calvo, docente de Kinesiología, asiente y agrega que “yo necesitaba un espacio para poder practicar inglés para no perder la fluidez y la verdad que no es fácil encontrar gente con la que se pueda practicar. Pero también la interacción con otras personas enriquece mucho tu vida, te abre la mirada, las opiniones de los demás te permiten ver las cosas de otra manera”.

María Gabriela Meyer, jefa de carrera de Derecho en la jornada vespertina, resume su postura señalando que “primero, me motivaba la posibilidad de practicar el idioma con cierta regularidad y cotidianidad porque tenemos muy pocas posibilidades de hablarlo. Y tal como dice Ana Paula, también me atraía la posibilidad de reunirme con un grupo de colegas y conocerlos en otro plano, en forma más distendida. Gustándome mucho mi trabajo, tengo que decir que esto es lo mejor de mi semana”.