La transformación digital que se venía gestando en los últimos años se vio forzosamente acelerada de la mano del confinamiento generado por el Coronavirus y hoy los docentes se enfrentan a una imperiosa necesidad de actualización de sus conocimientos y herramientas laborales.

La forma en la que hoy se imparten clases ha sufrido un fuerte impacto ante la irrupción de la pandemia mundial por el Covid-19. Eso ha obligado a los docentes a mejorar de golpe y actualizar todos sus conocimientos y habilidades para poder ofrecer una formación a distancia de calidad que propicie correctamente el logro de aprendizajes y el desarrollo de competencias en los alumnos.

Este es el tema central que abordó el ingeniero mecánico mexicano Juan Carlos Alfonso en su charla “Competencias Digitales Docentes”, organizada por el Área Educación del IPCFT Santo Tomás. El fundador de Mastro, una organización dedicada a las competencias digitales y sus transformaciones, abrió definiendo que “cuando hablamos de competencias digitales docentes, fundamentalmente hablamos de lo mismo que hacemos de manera presencial, pero al mismo tiempo cómo lo hacemos ahora de manera digital”.

Dentro de las principales competencias digitales para los docentes, destacó la alfabetización informacional, entendida como saber dónde buscar, de qué manera, cómo seleccionar lo correcto y cómo sintetizar la enorme cantidad de información disponible en innumerable cantidad de fuentes (que no siempre son fidedignas). “Si hay algo que pone a prueba la creación de contenidos digitales por parte de los docentes, es la capacidad de sintetizar esa información”, aseguró Alfonso.

La comunicación y la colaboración conforman otra competencia fundamental. El docente entrega a su audiencia una experiencia educativa donde lo que los estudiantes reciben es un producto terminado. Sin embargo, como explicó el ingeniero con MBA y especialización en Lean Manufacturing, “antes, durante y después, el docente debe tener la capacidad de comunicarse con diferentes interlocutores de diferentes capacidades (editor de contenido, equipo técnico encargado de la producción de videos, estudiantes, etc) para poder entregar ese contenido” y que éste sea cada vez mejor. Para estos efectos se hacen cada vez más relevantes las habilidades blandas; la capacidad de “llevar la fiesta en paz” con todos los equipos, indicó.

Entonces, sin duda, lo más importante es la propia creación de contenidos. “El docente debe estar listo para crear contenido no sólo desde cualquier lugar (formato), sino también desde casi cualquier tipo de recurso (herramienta)”, expresó Alfonso, al tiempo que el docente nuevo, de esta nueva normalidad, debe ser “multi frecuencia”; “debe tener múltiples canales en los cuales se pueda comunicar. Por dos razones: Primero, por los recursos que va a tener en sus manos para poder transmitir el conocimiento y, segundo, porque las personas aprendemos en diferentes frecuencias”, que pueden ser más visuales, más auditivas, etc.

Junto con todo lo anterior, también resaltó el papel de la seguridad y de la resolución de problemas. La seguridad es clave porque el material entregable ya no es físico, sino que está almacenado en medios digitales se debe atender la forma en la cual se protege la información y la propiedad intelectual. En tanto, “no es lo mismo una audiencia sobre la cual tienes control porque los estás viendo y los puedes mirar a los ojos como en el mundo físico, a una audiencia que seguramente no la estás viendo cuando estás en un medio digital. Las habilidades de resolución de problemas comienzan a ser diferentes”, advirtió Alfonso. Ahora se exige destreza en el manejo de tecnologías, pero también en improvisación cuando sucede algún imprevisto.

Todo este conglomerado de virtudes hoy se hacen vitales en pos de entregar un material efectivo y de calidad a los alumnos en el marco de esta “nueva normalidad”, que puede haber llegado para quedarse.