Mes de las personas mayores – opinión

El año 1990, la Asamblea General de Naciones Unidas proclamó el 01 de octubre como el día internacional de las personas de edad y, desde el año 2014, en nuestro país se reconoce el mes de octubre como el mes de las personas mayores.

Erick Ericson (1968) señaló que en el ciclo vital de la vejez el desafío más importante es la integridad versus la desesperanza, es decir, se realiza una valoración sobre lo vivido y las decisiones tomadas, y cada persona determina si ha alcanzado sus metas en diferentes ámbitos (personal, social, etc.) o si no lo ha conseguido, esto está mediado por aspectos particulares de cada historia de vida, pero también contextuales, el logro de los propósitos personales también depende de la sociedad donde se nace y se vive.

Cabe entonces preguntarse, ¿en qué contexto han nacido y vivido las personas mayores chilenas?. En opinión de quien escribe, en las últimas décadas han coexistido dos caras del envejecimiento en nuestro país, por una parte y más tradicionalmente, una desvalorización social de la vejez, concibiéndola como una etapa de decadencia física y cognitiva, enfermedad, incapacidad, y de ausencia de rol social (esto ligado a la finalización de la etapa productiva), esta desvalorización fue conceptualizada a finales de la década de los ochenta por la socióloga chilena Carmen Barros como ideología del viejismo. Esta visión de las personas mayores está asociada a estereotipos negativos (ideas negativas), prejuicios (valoración desfavorable) y discriminación (decisiones y acciones excluyentes), se concibe a estas personas como un peso o carga para la sociedad, y se actúa en consecuencia. Estas creencias generalizadas también permean la percepción que las propias personas mayores tienen de sí mismas, instalándose en ellas una sensación de inutilidad.

Más recientemente, ha tomado fuerza una segunda cara del envejecimiento, la cual se asocia a un enfoque que promueve un envejecimiento exitoso, conceptualizado por Rowe y Kahn (1997) como un proceso multidimensional que considera cuatro dimensiones: la baja probabilidad de enfermar (ausencia o adecuado abordaje de patologías), un alto funcionamiento físico y cognitivo (realización de actividades de la vida diaria e instrumentales), el compromiso con la vida (sentido vital, contar con un propósito) y las relaciones sociales significativas.  Este enfoque más positivo del envejecimiento se ha materializado en la recientemente aprobada Ley N° 21.822, Ley Integral de las Personas Mayores y de Promoción del Envejecimiento Digno, Activo y Saludable, publicada en el Diario Oficial el 1 de junio de 2026 y que regirá a contar del 1 de junio de 2027, la cual reconoce una serie de derechos fundamentales y refuerza el rol del Servicio Nacional del Adulto Mayor (SENAMA).

Si bien el Estado chileno está realizando esfuerzos para instalar un enfoque centrado en el bienestar y envejecimiento exitoso, la vivencia del día a día es la que construye realidades, creencias y acciones, por tanto, es relevante que cada persona tome conciencia de cuál es su concepción del envejecimiento y de las personas mayores, ¿lo asociamos a deterioro e inutilidad o a posibilidades de crecimiento y desarrollo?.

 

Ps. Mariela Hernández Valenzuela

Directora de Carrera Psicología

Universidad Santo Tomás sede La Serena

 

Referencias

Barros, C. (1991). Significados y desafíos del envejecer. CPU. Estudios Sociales N°68, Trimestre 1. Santiago, Chile.

Biblioteca del Congreso Nacional de Chile. (2026). Ley N° 21.822: Ley Integral de las Personas Mayores y de Promoción del Envejecimiento Digno, Activo y Saludable. https://www.bcn.cl/leychile/navegar?idNorma=1224632

Erikson, E. H. (1968). El ciclo vital completado. Paidós.

Naciones Unidas. (s.f). Día Internacional de las Personas de Edad 1 de octubre. https://www.un.org/es/observances/older-persons-day

Rowe, J. W., & Kahn, R. L. (1997). Successful aging. The Gerontologist, 37(4), 433–440 https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/9279031/