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Directora nacional de la Escuela de Derecho UST llama a trabajar en conjunto para frenar la violencia escolar

La también abogada integrante de la Corte Suprema, Leonor Etcheberry Court, planteó que la prevención, la detección temprana y la aplicación de medidas eficaces resultaban claves para proteger tanto a quienes eran agredidos como a quienes agredían.
Con el objetivo de analizar cómo se estaba protegiendo a niños, niñas y adolescentes frente a la violencia escolar, la Clínica Jurídica de la Escuela de Derecho de la Universidad Santo Tomás Los Ángeles realizó un seminario el jueves 15 de octubre en el Aula Magna de la sede. En la ocasión expuso la directora nacional de la carrera, quien advirtió que, pese a existir ocho leyes sobre la materia, estas muchas veces carecían de eficacia.
De acuerdo con el director de la Escuela de Derecho UST Los Ángeles, Alfredo Olave Robert, la jornada abordó el marco normativo y dogmático en materia de niños, niñas y adolescentes, la gestión de los conflictos y la jurisprudencia reciente de los tribunales, además de temas como el ciberacoso y los desafíos de la evidencia digital.
La directora nacional de la Escuela de Derecho UST, Leonor Etcheberry Court, inauguró la jornada con una exposición sobre el contexto actual y el marco legal vigente. Abogada de la Universidad de Chile, Etcheberry fue la primera directora de la Academia Judicial y presidenta del Colegio de Abogados.
Durante su intervención, Etcheberry descartó la necesidad de nuevas normativas y apuntó a la colaboración entre instituciones. “Espero que a nadie se le ocurra dictar más leyes, porque tenemos ocho. Hay que trabajar en conjunto entre los colegios, las autoridades del Ejecutivo y el Poder Judicial, porque cada uno tiene algo que aportar. Necesitamos algo preventivo, fomentar la convivencia escolar y que las medidas que se tomen sean eficaces”, sostuvo.
En esa línea, se refirió a casos revisados por la Tercera Sala de la Corte Suprema en recursos de protección, en los que los establecimientos adoptaron múltiples medidas sin resultados o simplemente omitieron los hechos. También enfatizó que tanto el agredido como el agresor eran niños, por lo que cualquier decisión debía regirse por el principio del interés superior del niño. Al respecto, agregó: “Si solo lo vamos a expulsar y no vamos a hacer absolutamente nada respecto de él, no estamos haciendo ningún favor para que no lo siga haciendo en otro lugar”.
Sobre las responsabilidades, la directora nacional situó en primer lugar al hogar, ya que, a su juicio, muchos comportamientos de los estudiantes replicaban lo que vivían en sus casas. Del mismo modo, destacó el rol del encargado de convivencia escolar en la detección temprana de los conflictos y en el trabajo con todo el curso. Según indicó, la vía judicial debía ser el último recurso, al que las familias llegaban cuando el problema era más grave o cuando sentían que el colegio no las había escuchado.
Etcheberry calificó el escenario actual como preocupante. “El colegio es un lugar en que niños, niñas y adolescentes debieran sentirse seguros, como también lo son sus casas, y muchas veces están lejos de eso. Hay casos emblemáticos, pero la violencia sistemática de alumnos contra otros alumnos es algo que pasa a diario en nuestros colegios y liceos”, afirmó. Asimismo, advirtió que este fenómeno afectaba a todos los niveles educativos y que las redes sociales habían extendido el acoso más allá de la jornada escolar.
La abogada también alertó sobre las consecuencias a largo plazo de la violencia escolar. “El niño que sale dañado del colegio no es una persona que se va a adaptar a la sociedad tan fácilmente. Hay muchos niños que han sido sistemáticamente violentados y cuya reacción típica es violentar después”, indicó. A su vez, insistió en que la víctima debía ver que el agresor recibía algún tipo de sanción, aunque no necesariamente la expulsión.
El seminario contó también con expositores de distintos ámbitos, entre ellos la jueza del Tribunal de Familia de Los Ángeles, Daianna Eade Cambiazo; el psicólogo encargado de Convivencia Escolar, Juan Castillo, y otros representantes del área. En su intervención, el psicólogo abordó el manejo de situaciones de conflicto que involucraban a estudiantes neurodivergentes y su inclusión efectiva en la vida escolar.
La coordinadora de la Clínica Jurídica, Elizabeth Castillo Álvarez, detalló que el seminario comenzó a organizarse en abril y que formaba parte de las actividades hito del programa anual de la unidad, cuya realización este año correspondió a las sedes de La Serena y Los Ángeles. “A pesar de que nuestro marco normativo es amplio, eso no ha bajado los niveles de bullying que se ven diariamente en los colegios”, señaló. Frente a ese escenario, destacó la importancia de acercar al público a los socios comunitarios de la Clínica, entre ellos la Escuela Las Parcelas, Carabineros y el Centro de Apoyo para la Integración Social (CAIS) de Gendarmería de Chile, con el fin de generar acciones concretas en la comunidad.
Aporte a la casa de estudios
En cuanto al aporte de la actividad, Olave destacó que esta permitió posicionar a la Escuela como un espacio de análisis especializado sobre problemáticas jurídicas de alta relevancia social y que fortaleció la vinculación con el medio, al reunir a académicos, profesionales y estudiantes en torno a un debate con incidencia práctica. “La Clínica Jurídica y la Escuela de Derecho asumen un rol activo en la discusión de desafíos emergentes vinculados a derechos fundamentales, educación y protección de la infancia”, puntualizó.
Valoración de estudiantes y egresados
La jornada también convocó a estudiantes y egresados de la carrera. La egresada de Derecho UST Los Ángeles, Javiera Lizama, valoró que los exalumnos fueran invitados a este tipo de actividades. “Es muy enriquecedor, porque aprendimos mucho de la parte teórica, pero no tenemos tanta práctica más allá de la Clínica Jurídica y la práctica profesional. Para nosotros es una buena iniciativa para aprender e insertarnos en el mundo laboral”, comentó.
La egresada destacó, además, la diversidad de los expositores. “Me pareció interesante que invitaran a personas de distintas instancias, como una magistrada que resuelve en tribunales, una persona de la Corte Suprema y otra de convivencia escolar. Unificando todo lo que expresaron, nos vamos con la enseñanza de que este es un tema vigente, latente y del que hay que hacerse cargo”, expresó.
Por su parte, el estudiante de quinto año de Derecho, Ricardo Echeverría, resaltó la experiencia de los expositores y el aporte de la mirada psicológica. “Lo que más me sorprendió fue lo que explicó el psicólogo sobre cómo se abordan las situaciones con niños neurodivergentes, un tema que está muy vigente, y cómo se les puede incluir realmente en la realidad estudiantil”, concluyó.

