Con la llegada del verano, tenemos más horas con luz día y esto representa una verdadera oportunidad para quienes desean realizar ejercicio al aire libre, comenzar una vida más saludable o incluso, incentivar el deporte en los más pequeños.

En las mañanas y en las tardes las temperaturas bajan, permitiéndonos desarrollar diversas actividades deportivas con nuestros hijos, ya sea que estemos en la ciudad, el campo o la playa:

Si te quedas en la ciudad, y quieres comenzar una vida más saludables, puedes llevar a cabo caminatas, trote, paseos en bicicleta o patines, que son actividades bien recibidas por los niños y con las que se puede comenzar una rutina en la que -sin darnos cuenta- podamos ejercitarnos.

Si te trasladas a la playa, además de la natación y deportes náuticos existen opciones como el fútbol y voley playa, en los que ejercitas piernas y brazos y al ser juegos en equipo, son realizados con entusiasmo por los más pequeños.

Si estás en el campo, la bicicleta, la escalada y el senderismo o treking son buenas opciones para mantenernos en movimiento.

Todo esto, acompañado de una dieta balanceada y la ingesta apropiada de agua, nos permitirán pasar  un verano activo y divertido, fortaleciendo destreza, motricidad gruesa y resistencia en la medida que además formamos hábitos, ya que lo ideal es que si comenzamos un plan de ejercicios, procuremos mantener esta motivación durante el resto del año, con distintos climas y distintas actividades.

El verano es el momento ideal para realizar los cambios de hábitos que siempre quisimos. ¡Éxito!