Considerando el problema sanitario que afecta al país por Covid-19, es importante considerar ciertos resguardos en relación a las actividades que realizamos en el hogar. A raíz de lo anterior, han surgido recomendaciones para la práctica de ejercicio físico, sin un control en la intensidad, ni volumen.

Información científica apunta a que el ejercicio físico de alta intensidad, de larga duración, favorece la inmunodepresión, lo cual hace más vulnerable a las personas frente a diversas enfermedades. Efecto contrario al que produce un ejercicio físico de moderada intensidad, el cual mejora el sistema inmune, generando una especie de “armadura” para el cuerpo humano.    

Así lo refleja un estudio publicado en la revista científica Strength and Conditioning Research (2018), que señala que el entrenamiento aeróbico continuo de intensidad moderada favorece el aumento del número de células inmunes, mientras que lo contrario ocurre con el entrenamiento de alta intensidad.

Los hallazgos sugieren que el entrenamiento continuo de intensidad moderada puede ser, incluso, superior al de alta intensidad en la mejora de la función inmune.

Por ello hay que estar alertas frente a protocolos de ejercicios para realizar en casa que han aparecido en redes sociales.

Las recomendaciones internacionales son sólidas: el ejercicio debe ser prescrito y controlado mediante la intensidad y volumen (Colegio Americano de Medicina del Deporte).

Son mundialmente reconocidos los beneficios del ejercicio físico, sin embargo, ante la presencia del Covid-19, hay que considerar muy en serio los efectos del ejercicio de alta intensidad y volumen, debido a la mayor susceptibilidad a padecer infecciones, especialmente de vías respiratorias altas, motivadas por cierta labilidad inmunológica.