En los últimos años se ha producido una notable cantidad de propuestas terapéuticas vinculadas con los animales; estos siempre han coexistido junto a las personas y también nos han ayudado con diferentes fines, por lo que desde tiempos inmemorables ha existido un vínculo entre ellos y nosotros.

Las intervenciones con animales son aquellas en las que un animal es incorporado como parte del tratamiento, con el objetivo directo de promover la mejoría en las funciones físicas, sociales, emocionales y cognitivas. Siempre deben estar dirigidas por profesionales de la Salud o de la Educación.

Estas intervenciones se agrupan en diferentes modalidades de trabajo, entre las cuales encontramos:

  • Terapia Asistida con animales: implica que persigue unos objetivos terapéuticos, que es programada, supervisada y evaluada por profesionales de la Salud.
  • Actividad Asistida por animales: son actividades que aunque pudiendo alcanzar algún objetivo terapéutico, no son programadas, supervisadas y evaluadas por profesionales de la Salud. No tienen una estructura tan definida.
  • Educación Asistida con Animales: intervención educativa dirigida por un profesional de la Educación en la que el animal participa en la consecución de los objetivos pedagógicos previamente marcados.

Se han realizado estudios que comprueban los beneficios a nivel cardiovascular, psicológico y psicosocial asociados a la tenencia de animales, entre los cuales se puede mencionar: disminución de la presión arterial y niveles de colesterol, disminución del estrés y de la depresión, aumento de la motivación, mejoría en la socialización y disminución de la sensación de soledad, entre otros.

Es importante tener en cuenta que para aplicar estas intervenciones se deben respetar  gustos e individualismos; no puede imponerse un animal a una persona.