Se está viendo en el Congreso un segundo retiro de fondos de las AFP. La segunda propuesta de la Cámara ya está aprobada y ante ello el Gobierno anunció que impugnará ante el Tribunal Constitucional (TC). Además, el Gobierno presentó su propio proyecto de retiro de las AFP que fue visado en el Congreso con ajustes importantes. Pero ¿Qué impacto puede tener este segundo retiro de la AFP? ¿Es bueno o malo para las personas?

Pongamos las cosas en contexto. Este nuevo retiro considera que la persona con fondos en la AFP puede retirar un piso de 1.000.000 (35 UF) y un techo de 4.350.000 (150 UF) en dos cuotas.

Según Osvaldo Macías, Superintendente de Pensiones, se estima que si cada persona sacara el máximo permitido, el total de recursos a retirar seria de US$15.388 millones, y el 76% de esos retiros lo realizarían personas entre 25 y 55 años. Viendo esa cantidad de recursos que se inyectarían como circulante, es fácil entender que se producirán efectos positivos en la actividad económica en el corto plazo.

Las personas destinarán esos dineros a bienes de consumo y aumentará la demanda por bienes y servicios, se darán algunos gustitos y, por su parte, los dueños de locales recibirán ingresos por sus ventas que han estado alicaídas en este periodo de pandemia. Además, las ventas generan recaudación fiscal para el Estado a través del IVA, o sea, un efecto multiplicador y eso sería el lado bueno.

Con todo, para algunos expertos retirar los fondos de las AFP es “malo y populista”, tal como señala Fernando Larraín, Gerente General de las AFPs, pues considera que “afectará la valorización de las pensiones futuras. Afectará incluso las pensiones de quienes no retiren el monto”.

Con el primer retiro muchos afiliados sacaron el 100% de sus fondos, o sea, este segundo retiro a ellos no los ayuda en nada y el impacto en la economía no es tan maravilloso como algunos señalan. De hecho, en la exposición que hizo el Presidente del Banco Central, Mario Marcel, ante la Comisión de Constitución de la Cámara Baja, señaló, respecto al primer retiro del 10% de las AFP, que “en el proceso fueron retirados dineros equivalentes a 6,5 puntos del Producto Interno Bruto de Chile, pero el crecimiento como efecto fue de solo 1,2 puntos; y no hubo mayores turbulencias económicas producto de la medida debido al trabajo de autoridades del sector”.

Entonces lograr soluciones a costa de los recursos de los propios trabajadores no ayuda mucho a quienes no tienen empleos permanentes, o no cotizan regularmente y por tanto siguen siendo vulnerables. Y eso más los efectos en el largo plazo es el lado malo.

El desafío que queda para el Gobierno y la clase política es cómo lograr una buena reforma al Sistema de Pensiones que asegure pensiones mínimas adecuadas y que esté vinculado al ingreso de la persona y con la cantidad de aportes que esta realice

De aquí a que haya acuerdo es probable que estemos conversando de un tercer retiro de las AFP y en ese caso considero que sería más costoso para los afiliados (que tendrán menos fondos disponibles y menores pensiones a futuro) y el Estado (pues terminaría destinando recursos a quienes se queden sin jubilaciones por haber retirado sus fondos).