Los ejercicios calisténicos han adquirido una mayor relevancia en la población de jóvenes, debido a que son ejercicios con el propio peso corporal, se pueden desarrollar en ambientes al aire libre y de forma grupal, y no requieren de equipamiento costoso, volviéndolos accesibles y una poderosa herramienta para fomentar el ejercicio.

Lo interesante de este método es que podría contribuir en atenuar los altos niveles de obesidad y sedentarismo, y complicaciones relacionadas, como es el caso de la diabetes y enfermedades cardiovasculares.

En este sentido, no hay suficiente evidencia para afirmar categóricamente la ventaja real de esta modalidad de entrenamiento frente al ejercicio aeróbico.

Sin embargo, un estudio publicado por Guzel y cols. en la revista Chin J Physiol, demostró que un programa de ejercicios calisténicos atenúa los parámetros de composición corporal, perfil lipídico, presión arterial sistólica y diastólica en reposo y frecuencia cardíaca.

Simple. Los ejercicios calisténicos podrían ser una herramienta que contribuyan al control de las enfermedades metabólicas, respetando las recomendaciones internacionales: evaluar el nivel de actividad física, presencia de enfermedades y/o síntomas cardiovasculares, metabólicos o renales y el objetivo de intensidad que se desee.

Ante los métodos tradicionales de ejercicio aeróbicos para la pérdida de peso o enfermedades metabólicas, los ejercicios de fuerza, como es el caso de la calistenia, aparecen como una buena alternativa.