El 14 de mayo fue elegido el “Día del Ingeniero” en conmemoración al gran operativo de remoción de escombros y reconstrucción que se inició al día siguiente del terremoto que azotó la ciudad de Santiago de Chile en plena noche el día 13 de mayo de 1647. Empezó a temblar violentamente por un prolongado espacio de tiempo. Existen varios relatos que mencionan la gran destrucción ocurrida en Santiago, que incluyó el derrumbe del edificio más importante de esos días: la catedral.

Surgieron muchos testimonios acerca de “los milagros” ocurridos, siendo el más conocido el de “El Señor de Mayo”. Una esfinge de Cristo en la iglesia de San Agustín que sobrevivió intacto al terremoto, salvo por la corona de espinos que de manera inexplicable se deslizó quedando alrededor del cuello.

Otro testimonio se encuentra en la carta de la “Real Audiencia de Chile”. Ésta da cuenta de la destrucción de edificios y de la cantidad de heridos y muertos. La reconstrucción tras el terremoto fue un proceso largo y penoso, incluso en numerosas ocasiones se pidió al Rey que eximiera a esta ciudad del pago de impuestos. A pesar de la demora para dar respuesta y de la reticencia del Rey, la “Capitanía General de Chile” finalmente fue eximida del pago de tributos por un período de seis años.

Son precisamente las tareas y obras de reconstrucción las que inspiraron a elegir el día 14 de mayo como el Día del Ingeniero en Chile.

Pero, ¿qué es precisamente un ingeniero? ¿un profesional que se apoya en las ciencias duras para el desarrollo de tecnologías y para el manejo eficiente y productivo de recursos en beneficio de la sociedad?, ¿es el que transforma el conocimiento en algo práctico? Hay muchas definiciones de su rol; pero en lo fundamental, el ingeniero en un “soñador”, “un innovador”, una persona “capaz de resolver problemas”.

Los ingenieros aplican sus conocimientos técnicos para concebir, diseñar e implementar nuevos procesos, productos y sistemas, que hacen posible nuestras vidas cotidianas. Los ingenieros son los que se ubican en la vanguardia de la tecnología, los que a través de la innovación, la creatividad y el cambio, prevén nuestra seguridad, salud, comodidad y recreación.

Ser ingeniero es una profesión desafiante y gratificante. Ser ingeniero es encontrar soluciones a problemas que nadie más sabe cómo resolver. Ser ingeniero es formar parte de una profesión que mejora la vida para la humanidad. Ser ingeniero es marcar la diferencia y, si eso parece emocionante, puede ser la elección de carrera indicada para ti.