Hace 17 años, la Organización Mundial de la Salud (OMS) instauró el 6 de abril como el Día Mundial de la Actividad Física. En conmemoración de esta fecha, muchos eventos deportivos se llevan a cabo en todo el mundo con el propósito principal de difundir los beneficios que trae consigo la práctica sistemática del ejercicio con una  intensidad moderada sobre la salud de las personas. Asimismo, como la falta de práctica puede tener directa relación con el aumento de enfermedades no transmisibles (ENT) como el sedentarismo, la obesidad,  hipertensión y enfermedades cardiovasculares, las cuales se han ido incrementando de manera significativa en los últimos años.

¿Pero realmente las personas toman conciencia de la importancia del de la actividad física? Las cifras confirmaron la tendencia de que la tasa de inactividad de los chilenos ha ido a la baja, pasando de un 87,2% de inactivos el 2006, a un 81,3% el 2018. Estos datos son sacados de la Encuesta Nacional de Actividad Física y Deportes del Ministerio del Deporte del año 2018, cuyo estudio se realiza cada tres años desde el 2006 y que en esta última versión, encuestó a 6.025 personas mayores de 18 años a lo largo de todo Chile.

Ahora cabe preguntarse si estos datos reflejan realmente si lo que hacen las personas en relación con la actividad física es suficiente o es la intensidad adecuada para provocar los cambios necesarios en nuestro organismo y con esto lograr tener una mejor salud.

Por ello es importante mencionar que la misma encuesta reflejó que un 18,7% de los encuestados realiza actividad física bajo las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS). Es decir, solo 2 de cada 10 chilenos hace ejercicio 150 minutos de forma moderada o 75 minutos intensos a la semana.

La intensidad está relacionada con la velocidad a la que se realiza la actividad o la magnitud del esfuerzo requerido para realizar un ejercicio. Se puede estimar preguntándose cuánto tengo que esforzarme para realizar esa actividad, esta pregunta se responde utilizando como medida el MET, el cual es en términos sencillos un equivalente metabólico (1 MET),  es decir,  la cantidad de energía que el cuerpo utiliza cuando estamos en reposo. Cuanto más trabaja el cuerpo durante una actividad física, más elevado es el nivel MET al que se está trabajando. Así es como entre 3 – 6 MET se asocia a actividad moderada y sobre 6, a actividad vigorosa.

Si  ya tenemos claro lo que tenemos que hacer y cómo lo tenemos que hacer, salgamos a los parques, subámonos a una bicicleta, comencemos a trotar, juguemos con nuestros hijos y hagamos un cambio en nuestras vidas.