Del estudiante que escucha al estudiante que participa

¿Qué están haciendo nuestros estudiantes mientras nosotros enseñamos?

Esta pregunta puede ayudarnos a reflexionar sobre el rol que tienen nuestros estudiantes durante el desarrollo de una clase. Desde una perspectiva constructivista, aprender implica participar activamente en la construcción del conocimiento, relacionando lo nuevo con experiencias y aprendizajes previos.
En esta línea, Vygotsky (1978) plantea que el aprendizaje se construye en interacción con otros y mediante procesos de mediación. Desde esta perspectiva, generar espacios de diálogo, colaboración y participación permite que los estudiantes no sean únicamente receptores de información, sino protagonistas de su propio proceso de aprendizaje.

¿Por qué utilizar metodologías activo-participativas?

Las metodologías activo-participativas favorecen oportunidades para que los estudiantes analicen, argumenten, resuelvan problemas, tomen decisiones, colaboren y apliquen lo aprendido.

Esto no significa que el docente deje de enseñar. Por el contrario, su rol adquiere especial relevancia: diseña experiencias de aprendizaje, orienta, formula preguntas, acompaña, retroalimenta y genera las condiciones para que los estudiantes construyan conocimiento.

Además, participar activamente permite al docente observar cómo están pensando sus estudiantes y recoger información valiosa para ajustar la enseñanza durante la clase.

¿Cómo llevarlo al aula?

No siempre es necesario implementar una metodología compleja. Podemos incorporar estrategias sencillas y pertinentes al aprendizaje esperado:

  • Trabajo colaborativo: resolver una situación o problema en pequeños grupos.
  • Estudio de casos: analizar situaciones vinculadas con el futuro desempeño profesional.
  • Preguntas desafiantes: promover la reflexión y la argumentación.
  • Debates: contrastar perspectivas y fundamentar ideas.
  • Resolución de problemas: aplicar conocimientos para enfrentar situaciones concretas.

La clave no está en utilizar muchas estrategias, sino en seleccionar aquella que permita a los estudiantes hacer aquello que esperamos que aprendan.

Si esperamos que analicen, ¿tendrán que analizar?
Si esperamos que apliquen, ¿tendrán la oportunidad de aplicar?
Si esperamos que argumenten, ¿podrán construir y defender sus ideas?
Porque aprender no es solamente recibir información.
Aprender también es hacer, pensar, conversar, experimentar y construir junto a otros.

Referencia: Vygotsky, L. S. (1978). Mind in Society: The Development of Higher Psychological Processes. Harvard University Press.