En dos mesas redondas moderadas por el vicerrector de Desarrollo y Aseguramiento de la Calidad, José Julio León, se reflexionó acerca de los desafíos que enfrentan ambas instituciones tras un exitoso proceso que, en 2019, otorgó 5 años de acreditación al CFTST.

El vicerrector de Desarrollo y Aseguramiento de la Calidad, José Julio León, inició la primera mesa redonda de la jornada: “Avances y propuestas para el Proceso de Acreditación Institucional UST”, quien entregó los principales avances del proceso de Acreditación de la Universidad 2020 y el contexto en el cual se ha desarrollado.

En su exposición, destacó el trabajo conjunto de la Universidad para la elaboración del Informe de Autoevaluación, el que se ha desarrollado mediante 8 equipos de trabajo liderados por los decanos quienes entregaron su diagnóstico y propuestas, fortalezas y debilidades, además de la revisión de los procesos institucionales. Este levantamiento de información ha permitido a la Vicerrectoría de Desarrollo y Aseguramiento de la Calidad la elaboración del primer borrador del Autoinforme, el cual será la base para generar el documento definitivo.

“Es fundamental la autoevaluación porque estos procesos suelen ser realizados top-down (desde las autoridades), quienes elaboran borradores de capítulos para la preparación de la visita, pero me parece muy importante que vayamos incorporando el proceso de autoevaluación desde quienes tienen contacto directo con los estudiantes hacia las autoridades”.

Por otro lado, mencionó los avances institucionales en temas como calidad docente, liderazgo académico, conexión con la comunidad, educación inclusiva, planificación institucional con capacidad de autorregulación, en el que destaca el modelo matricial el que asegura calidad institucional en cada una de las sedes de la Universidad. “Hemos avanzado, sobre todo, estamos logrando evidenciar hacia el entorno una universidad con un sello y una identidad definida”, puntualizó.

Por su parte, el asesor de la Vicerrectoría de Desarrollo y Aseguramiento de la Calidad, Jorge Rodríguez, subrayó que la planificación estratégica sirve de orientación, sin embargo, “las decisiones se deberán tomar con flexibilidad porque las cosas van cambiando”.

De hecho, agregó “nunca se había visto un cambio de contexto tan grande como el que estamos viviendo”. Por tanto, se deberá hacer una reflexión sobre de los Planes de Facultad y de Sede, eso sí, “sin partir de cero”.

Otro desafío, señaló, es revisar el tema de la empleabilidad, más aún, en un contexto de creciente desempleo en el país.

A juicio de Jorge Rodríguez, las cifras reacción a la crisis por parte de Santo Tomás “son notables”, por lo que se debe aprovechar este aprendizaje y el uso de TICs.

Progreso en el desarrollo curricular

En tanto, el vicerrector Académico, de Investigación y Postgrado de la UST, Sebastián Rodríguez, describió el perfil de los estudiantes de la UST, relevando con ello la importancia de contar con un Modelo Formativo que se ajuste a sus características.

De esta manera, apuntó a que el Modelo Formativo de la UST, se sustenta sobre tres ejes.

“Hablamos de un modelo de formación con un eje en la formación integral, no solamente buscamos formar disciplinariamente a nuestros estudiantes, sino que también con competencias genéricas y en aspectos que van más allá de lo académico; otro eje relevante del modelo es la centralidad en el estudiante, nosotros nos hacemos cargo de sus brechas a través de un sistema de apoyo académico, extraacadémico y el uso de metodologías activo participativas que permiten  activar el proceso formativo de mejor manera”.

Por último, el vicerrector señaló que dicho modelo tiene una dimensión orientada al logro de los aprendizajes mediante un plan curricular que permite su construcción de manera progresiva, logrando de esta forma, alcanzar el perfil de egreso definido.

Respecto de los avances del modelo, el vicerrector señaló que en últimos tres años se ha logrado progresar en el rediseño curricular con el 88% de los planes innovados; en los niveles de dominio de competencias genéricas con cinco carreras con dicho proceso terminado; en la articulación a través de la creación de programas que permite contar hoy con 18 programadas articulados con la formación técnico profesional de Santo Tomás y otras instituciones; en la estandarización de la planificación didáctica con un formato único institucional para más del 65% de las carreras, entre otros avances.

Valor social y territorial del profesional de la salud

Durante su participación, Gisela Alarcón, decana de la Facultad de Salud de la UST, abordó los principales ejes que orientan su Plan de Desarrollo con miras a la acreditación institucional de la casa de estudios.

“Tenemos dos principios muy claros con los que estamos trabajando y está absolutamente señalado en nuestro Plan de Desarrollo. Lo primero es que tenemos principios fundacionales para orientar la formación de salud de nuestros profesionales y eso implica creer en primer lugar en la salud como un derecho para todos y todas, en cualquier parte, sin dejar a nadie atrás; es poder mirar la salud universal; poder mirar el valor social y territorial que tiene un profesional de la salud hoy día, y que claramente esto está respaldado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Organización Panamericana de la Salud (OPS)”.

Por otro lado, la autoridad académica puso de relieve la vinculación de la Facultad con el territorio a través de cerca de 900 convenios con diversas instituciones, siendo el 60% de ellas establecimientos de salud -40% corresponde a primer nivel de atención– y el resto de nivel intersectorial como, colegios, residencias de adultos mayores y jardines infantiles.

“Esto marca el primer sello de la Facultad. Hoy no estamos poniendo el énfasis en un modelo hospitalocéntrico y especialistacéntrico, sino que tal como lo recomienza la OMS, estamos poniendo el énfasis en el territorio y en la comunidad, entendiendo a la salud como una construcción social, por lo tanto, un profesional de la salud no puede estar ajeno a ello”

La mirada local

Por otro lado, Elsa Echeverría, rectora de la sede Iquique, abordó los avances y desafíos en materia de integración del modelo de gestión institucional y docente con respecto a su implementación en sedes. “Fue un cambio de paradigma que significó un trabajo importante en el sentido de tener insumos distintos a los procesos anteriores de planificación (…) lo que se tradujo en que nosotros, como sedes, tuviéramos que contribuir a partir de nuestros propios procesos de autoevaluación en los objetivos de las facultades y del proyecto institucional. Esto nos llevó a tener una planificación de más largo plazo y a realizar un trabajo en conjunto”.

La autoridad se refirió a los avances en la estandarización de infraestructura, laboratorios y espacios comunes para los estudiantes. Sin embargo, recalcó que “es un desafío constante mantener los niveles de calidad a los que nos hemos comprometido, y esa es una tarea que tenemos los rectores, de liderar esos procesos y de coordinarnos con los distintos decanos y vicerrectores para lograr estas metas”.

Elsa Echeverría destacó el liderazgo de las sedes al momento de operacionalizar el modelo, para que el Proyecto Educativo “se pueda desplegar en toda su magnitud, y con el desafío importante en mantener la comunicación y alineación de estos objetivos institucionales con el trabajo de cada sede”.

Finalmente, lo participativo del proceso y el gran compromiso de las sedes, son aspectos altamente destacados en Santo Tomás, según la visión del asesor del Proceso de Acreditación de la UST, Carlos Cáceres.

“Este es un proceso que se ha desarrollado de abajo hacia arriba, y cuenta con respaldos y evidencias concretas”, sentenció.

Mejora continua en el IPST

El encargado de abrir la segunda mesa redonda denominada “Avances y PMI 2019-23. Proceso de Acreditación Institucional IP” fue José Julio León, vicerrector de Desarrollo y Aseguramiento de la Calidad de Santo Tomás, quien destacó el fortalecimiento en los últimos años de los procesos de gestión de la calidad y la capacidad de autorregulación del Instituto Profesional, relevando, asimismo, la importancia de la mejora continua.

Durante su intervención, subrayó los elementos prioritarios para la presentación del IP al proceso de acreditación, como la transformación a corporación de derecho privado sin fines de lucro, el proyecto Más Santo Tomás como mecanismo que habilitó a la Institución para la realización de cambios y mejoras, y que en particular permitió desplazar el eje de la gestión hacia lo académico, siendo una de las principales evidencias el fortalecimiento de las estructuras académicas, entre otros.

“Esto muestra que los avances no son por generación espontánea, sino que son resultados de una mejora continua y son expresión de la capacidad de autorregulación y maduración institucional que ha ido adquiriendo el Instituto Profesional Santo Tomás”.

La autoridad destacó la adecuación de tres vicerrectorías, la incorporación de un análisis institucional, la articulación de los procesos de planificación estratégica, incorporando fuertemente el análisis de entorno y la retroalimentación permanente. “Fuimos capaces, con amplia participación de la comunidad, de actualizar la misión, visión y los valores del IP. Estos representan de manera muy profunda el ser y el sentir de esta comunidad, tenemos un nuevo plan estratégico, un nuevo sistema interno de la calidad y hemos logrado superar prácticamente todas las debilidades del proceso anterior”.

Resultados de la Autoevaluación

En su oportunidad, Claudia Taiva, directora Nacional de Área Educación del IP-CFT Santo Tomás entregó los resultados obtenidos en el proceso de Autoevaluación de los capítulos de docencia de pregrado y de dotación y calificación del cuerpo docente, acorde al proyecto educativo y modelo pedagógico del Instituto Profesional ST.

En su presentación, destacó que el IPST ha consolidado su modelo pedagógico basado en competencias el cual asegura la pertinencia en los perfiles de egreso de los estudiantes. Por otro lado, resaltó los avances en el diseño y rediseño curricular, además del sello ético y valórico de los estudiantes siendo evaluado positivamente por empleadores de los titulados Santo Tomás, destacando su responsabilidad, compromiso, capacidad de flexibilidad y aprendizaje.

En cuanto a los procesos académicos, destacó avances en los mecanismos de gestión y organización académica que, según sus palabras, permiten dar soporte y con medidas de mejora continua que se aplica en todas las áreas del conocimiento. Destacó, a su vez, avances en herramientas de acompañamiento del estudiante, perfil y dotación docente como elementos destacables del proceso de mejora continua del IPST. “La institución está asentando los pilares para el desarrollo de aprendizaje de cada una de nuestras áreas”, afirmó.

Resultados del proceso de enseñanza, aprendizaje y progresión

En tanto, Juan Carlos Erdozain, vicerrector Académico del IP-CFT ST, presentó los resultados del proceso de enseñanza, aprendizaje y progresión de la institución con miras al proceso de Acreditación 2020 del Instituto Profesional.

Por un lado, estableció los principales avances de la progresión académica, como también los resultados que guardan relación con la inserción laboral. Destacó principalmente, la superación de las dificultades observadas en el informe del proceso de acreditación anterior, en materias como mejora en tasas de aprobación de asignaturas, homogeneidad y desempeño académico de los estudiantes a nivel nacional, nivelación en perfil de ingreso de los estudiantes de primer año y mejora en retención de los estudiantes en distintos niveles.

En relación con la empleabilidad y continuidad de estudios, relevó la importancia de ver estos resultados desde una perspectiva de las áreas acorde a la división planteadas por la UNESCO, la cual agrupa los perfiles con las categorías: administración y comercio, agropecuaria, arte y arquitectura, ciencias sociales y tecnología. Con esto, agregó, se puede dar una visión imparcial ya que permite comparar en igualdad de condiciones con el mercado. Ahí mostró cifras favorables para los egresados IPST.

Gestión a nivel local

Posteriormente, el rector de la sede Santiago Centro, Ricardo Lagos, se refirió a los distintos avances y desafíos del modelo de gestión a nivel local.

“Nos ha permitido lograr avances y no es producto del azar, en la sede tenemos que desarrollar la actividad y el servicio integral del estudiante, pero en esta nueva definición de la gestión académica, están sentadas las bases justamente para esta mejora y entrega de calidad”.

Lagos destacó el rol fundamental que tienen las sedes, quienes proporcionan medidas extracurriculares y servicios inherentes que son de gran relevancia para el desarrollo del estudiante. “La interacción se produce en la sede (…), por lo tanto, en nuestro plan esto se aborda en un marco mucho más definido. Ahí, hacemos propio este modelo de gestión, que permite, bajo esta mirada amplia y nacional sobre un carrera o Área, que nosotros tomemos ciertas medidas a nivel local”.

Asimismo, aseguró que es clave lograr una buena coordinación entre los distintos estamentos de la Institución, para así lograr las metras propuestas. “La comunicación debe permanecer y estar siempre en nuestra labor. Debemos confiar en el otro”, agregó.

La clave de la innovación

A su turno, el Director de Santo Tomás y asesor del Proceso de Acreditación del IPST, Gonzalo Vargas, destacó la anticipación de Santo Tomás a implementar la innovación en su misión, incluso desde antes que la función fuera incluida en la nueva ley.

Si bien no se hará un capítulo especial al respecto, Gonzalo Vargas precisó que la institución se ha ido alineando a esa función desde hace ya un tiempo y ha incorporado las competencias de innovación en el perfil de egreso, principalmente preocupado por la empleabilidad.

Sobre Vinculación con el Medio, sostuvo que hay avances y existe un capítulo completo referido a este ámbito. En el PEI se ha incorporado el rediseño de la política de Vinculación con el Medio, el que, según señaló, deberá ser actualizado.

A juicio del Director de Santo Tomás, en este proceso de acreditación hay muy buenos indicadores, pero nada es automático. “La realidad de 2019 supera con creces la de 2016. Pero la verdad debe ser bien contada (…) Creo que podemos estar optimistas”.

Conclusiones

Para finalizar la tercera y última jornada, el Rector Nacional del IPCFT ST, Juan Pablo Guzmán, recordó el reconocimiento a la labor realizada durante este complejo periodo, realizado por el Subsecretario de Educación superior el día martes 2 de junio; la activa participación en la segunda jornada en grupos de trabajo, tras la exposición de “Liderazgo Adaptativo en tiempos de crisis”, a cargo de Rodrigo Jordán; y las destacadas presentaciones en la última jornada que “permiten poner foco en lo esencial”.

Por su parte, la Rectora Nacional de la UST, María Olivia Recart, puntualizó que junto con el trabajo señalado en esta convención ahora se debe hacer hincapié en cómo se vuelve a las clases presenciales, tomando en cuenta el aprendizaje, siempre en un trabajo comprometido, conjunto y “con disciplina” (…) “Juntemos energía y que nada nos paralice”, finalizó.