Padre Luis Alarcón Escárate

Nuevo capellán de Santo Tomás Talca : “La vida cristiana no es andar con velitas prendidas”

El sacerdote asumió sus labores como nuevo capellán de Santo Tomás Talca, desempeñándose además como Vicario de la Pastoral Social y Zona Talca Ciudad.

El pasado lunes 13 de marzo se integró de manera oficial a la sede Talca, el padre Luis Alarcón Escárate, quien será el encargado de brindar acompañamiento espiritual y apoyo en las diversas actividades tomasinas.

El religioso es Vicario de la Pastoral Social y Zona Talca Ciudad, y se ordenó como sacerdote el 22 de julio de 1995. Además es Licenciado en Ciencias Religiosas de la Universidad Católica del Maule y realizó sus estudios eclesiásticos en el Seminario San Pablo de Rauquén.

¿Cómo ha sido su llegada a Santo Tomás Talca?

“Estoy recién interiorizándome de todo, conociendo el lugar y he visto una buena acogida de parte del personal y los jóvenes, por lo que creo que es el lugar propicio para desarrollar una tarea de capellanía. Más que nada es poder tener un espacio de amistad y cercanía. Creo que lo que Jesús nos propone siempre es poder llegar al corazón de mucha gente y aquí llegan muchas personas de distintos lugares”.

¿Qué le parece Santo Tomás como institución?

“Esto es algo nuevo para mí, aunque alguna vez estuve de capellán en Curicó cuando era el Instituto Propam o Cidec, pero era otra época. Hoy vemos que está mucho más consolidado y hay elementos que hablan de la identidad que creo que es clave y es por lo que uno se la juega. En cierto modo acepto estar aquí porque veo que hay muchos elementos que son mucho más firmes en la identidad de una persona. Si bien es cierto la figura de Santo Tomás se inició por otras razones, hoy día vemos que se va consolidando el espíritu de Santo Tomás de poder tener gran diversidad en una casa de estudios, dialogar con ella y ahí poder entregar lo que nosotros creemos que es importante de adquirir, que es el sabernos queridos, sabernos reconocidos y saber que cada uno tiene talentos que puede poner al servicio de ese mismo mundo con esa fuerza que le da el evangelio. Tal vez eso permita que crezca nuestro mundo en dimensiones de humanidad, de diálogo con el entorno y la naturaleza que como vemos últimamente ha sido tan dañada, porque la vida cristiana no es andar con velitas prendidas, es un tema de vida, de cercanía y de relaciones humanas que a veces se nos olvidan”.

¿Cuál será su trabajo como Capellán de Santo Tomás Talca?

“Lo primero tiene que ver con la amistad, conocer a las personas y poder dialogar acerca de la vida y saber que en ella uno va integrando ese elemento que es tan importante que es el de conocer a Jesús y confiar en él, o sea, el tema de la fe. Para ello además de lo que significa el contacto personal, habrá actividades como eucaristías, celebraciones de algunos hitos de la vida institucional y en estas instancias espero poder desearles lo mejor. La bendición tiene que ver con eso, con el buen deseo de que no sólo sea un título el que se recibe sino que sean elementos para la vida”.

Sello Santo Tomás

¿Qué le parece que Santo Tomás tenga como diferenciador la formación valórica que entrega a sus estudiantes?

“Esa es una de las cosas que seduce, saber que el tema de los valores cristianos no es solamente un asunto teórico sino que se va expresando a través de la vida. Cualquier servicio que uno realiza o una profesión que uno elige no tiene que ver únicamente con el crecimiento económico de las personas, tiene que ver con ese crecimiento personal. El saber que yo estoy sirviendo, que estoy ayudando a que la vida del otro mejore. Eso tiene que ver con el tema valórico”.

¿Usted cree que en los tiempos actuales es más difícil conseguir que los jóvenes se comprometan con este tipo de enseñanza?

“Me parece somos parte de una sociedad que se ha educado en una filosofía neoliberal y eso nos hace pensar en nosotros mismos, pero también hemos notado fuertemente que hay gente que está desencantada en el mundo entero. Los disgustados del mundo se dejan sentir también aquí, entonces hay muchos signos que nos dicen que deseamos algo nuevo, algo distinto. Sin embargo los jóvenes tienen un gran sentido social y de compromiso, y eso lo vemos siempre, en las tareas solidarias que realizamos”.

“Cuántos jóvenes, por ejemplo, llegaron con su palita a ayudar a apagar los incendios, cuántos lo hacen frente a una inundación o cualquier tragedia que nos afecte en distintos lugares. En esa medida creo que sí es posible pensar o creer en algo más, yo tengo mucha confianza en los jóvenes y en lo que pueden dar, sobre todo cuando se les da los espacios sin restricciones. Cuando uno da esa confianza a los jóvenes, saben responder y hacerse responsables de sus tareas incluso mucho más que algunos adultos que uno ve en las parroquias”.

Historia Personal

¿Qué nos podría contar sobre usted?

“Yo soy curicano de nacimiento, estudié en Curicó en una escuela técnico profesional. Al principio era técnico industrial y trabajé en una empresa vitivinícola y cuando fue el terremoto del 85’ entré al seminario, de hecho el mismo día del terremoto. También viví en Talca en la Parroquia 12 Apóstoles, que es vecina de Santo Tomás, y aquí me ordené de diácono en la Comunidad Apóstol Pedro hace más de 20 años. Luego estuve en la Parroquia de Hualañé y ahí me ordené sacerdote para trasladarme a Molina hasta el año 2012, es decir, fueron 17 años de vida sacerdotal en Molina acompañando también a muchos jóvenes, principalmente capellanías de colegios y comunidades rurales. Después de eso volví a Hualañé hasta ahora que me vine a Talca. Es un reencuentro, algo totalmente distinto ya que la parroquia ha crecido el doble al igual que esta universidad. Estas son las cosas con las que uno se encuentra y que van enriqueciendo a un lugar, lo van haciendo mucho más pluralista”.

¿Cuál es su opinión del momento actual que vivimos como país?

“Me gusta la vida como se da hoy día, me gusta ver personas de otro color, personas con otras culturas que te enriquecen. A veces la gente tiene temor porque creen que les van a quitar el trabajo y eso es mentira, los estudios dicen que no es así, nadie le ha quitado el trabajo a nadie sino que las personas que han llegado y sus hijos que incluso estudian aquí, realizan los trabajos que los chilenos ya no hacen. Me toca por suerte trabajar en una pastoral de migrantes y nuestra constatación es esa, se rompen ciertos mitos en torno a ellos. Esta diversidad ayuda a un país, lo ayuda a crecer y a mirar que debemos preocuparnos no solo por nuestro metro cuadrado sino que el mundo entero es nuestra preocupación”.

Entre los nuevos desafíos que asumió el Padre Alarcón, se encuentran las tradicionales eucaristías en la capilla institucional de la Sede Carlos Schorr, la bendición de las investiduras, ceremonias de titulación y el trabajo cercano con los estudiantes a través del departamento de Pastoral que de manera permanente realiza acciones solidarias en distintos puntos de la ciudad.