Claudia Bolívar docente de Santo Tomás Curicó:

“Hellen Keller ha sido mi referente”

Cada año Santo Tomás a través de la dirección de Formación e Identidad, presenta el “Tema Sello” inspirado en los valores de Santo Tomás de Aquino, escogiendo un personaje reconocido que encarne uno de los valores de la institución de educación superior. Este año se consideró el valor del respeto e inclusión, representado por Hellen Keller, la estadounidense que fue la primera mujer sordo-ciega en completar sus estudios universitarios.

De la mano de Hellen Keller se espera promover un trato adecuado y respetuoso a cada persona, permitiendo descubrir y aprender de la riqueza de una mujer que con gran esfuerzo se abrió camino en una sociedad que la respetó e incluyó por su valor y dignidad.

El personaje Sello 2020, es un modelo a seguir para muchas personas; como es el caso de Claudia Bolívar, docente de Técnico en Educación Especial en el Instituto Profesional y Centro de Formación Técnica Santo Tomás Curicó, quien tiene una discapacidad visual, la cual no ha sido impedimento para poder lograr sus objetivos.

La docente tiene una discapacidad visual desde los inicios de su vida, producto de su nacimiento prematuro a los 5 meses de gestación, la alta exposición al oxígeno le produjo un daño irreversible en su visión, siendo a su primer año diagnosticada con Retinopatía del prematuro.

Como fue detectada de pequeña, realizó una estimulación del resto visual en una escuela en Valdivia, luego a los 7 años, se cambió a Curicó, donde comenzó sus estudios en la Escuela Especial bajo la supervisión de la profesora Lorena Landeros, quien le recomendó a sus padres que debía iniciar el proceso de integración escolar.

“Fue complicado el no poder hacer muchas cosas que mis compañeros si podían hacer… En mi lado izquierdo, el rasgo de mi ojo es más rígido y los niños me molestaban, me decían cosas feas, pero después fue cambiando, ya no fueron palabras, sino que se fueron alejando. Para mis papas la experiencia de integración fue un paso tremendo y hasta el día de hoy es algo que les complica, verme pasar por procesos de frustración, yo soy súper autocrítica conmigo, no me gusta como hago ciertas cosas y trato de arreglarlas, siempre me estoy preguntando ¿lo estoy haciendo bien?, ¿cómo puedo mejorar?”, explicó.

 

Una gran profesional y tomasina de corazón

Claudia es titulada de Psicopedagogía en Inacap y de Educación Diferencial en Santo Tomás, además, realizó clases en un magíster de Gestión Inclusiva en la Universidad Santo Tomás sede Talca.

La ex tomasina confesó que en el ámbito personal le ha costado sociabilizar, debido a que muchas personas sienten temor de hacerles preguntas que puedan herirla, sin embargo, ella menciona que es mucho más doloroso que te hagan gestos, que te hagan a un lado y no encajar en el grupo”.

Claudia relató que ha vivido diversas experiencias de inclusión y respeto en Santo Tomás, que le han permitido comprobar que la institución educacional cuenta realmente con los valores que promueve.

“Cuando realicé mi magíster, las profesoras ampliaron los documentos oficiales, para que yo pudiera leerlos y ser independiente a la hora de poder completar la información. También, cuando ya estaba como docente, le pedía ayuda a las delegadas de los cursos para que me escribieran en esos cuadritos tan pequeñitos que tienen las hojas de registro, los números de las horas de las clases, y esas flexibilidades que demuestra Santo Tomás son de una institución inclusiva”, señaló.

 

¿Cómo fue el recibimiento de sus compañeros de trabajo en Santo Tomás?

 “Con mis colegas ha sido una recepción armónica, la postura que tiene la jefatura directa, la jefatura superior, la directora académica, la jefa de carrera, los guardias, incluso el mismo rector. La recepción para permitirme trabajar con ustedes, desenvolverme es super buena, siempre están dispuestos a contestarme las preguntas por más sencillas que sean. Para mi trabajar acá es un orgullo, un beneficio, me siento super contenta de pertenecer tanto como docente y como estudiante de tan hermosa institución”.

 

¿Qué sabes y opinas sobre el personaje sello de este año, Hellen Keller?

“Para mí es un personaje a seguir, a pesar de tener el triple de impedimento, salió adelante, llegó a ser oradora en la ONU, una persona que no oía no veía y por ende se le dificultaba comunicarse de manera oral, pudo hacer un discurso en la ONU. Para mi Hellen Keller es un referente. Hacer un discurso en la ONU es mi máximo sueño, el poder enfrentarme a idiomas distintos, yo se que de alguna u otra forma mis sueños siempre han sido pequeños y los he ido logrando”.

Como docente de Santo Tomás, ¿considera que se viven los valores institucionales?

“Soy una creyente férrea, de que tanto en la parte del CFT, el IP y la Universidad, sus valores se ven reflejados a cada hora, en cada momento, en cada integrante de la entidad educativa, quienes tratan de hacer reflejo fiel de aquellos valores”.

 

Para finalizar Claudia, quiso aprovechar de enviar un mensaje a los colaboradores y estudiantes de Santo Tomás:

“Nunca dejen de lado sus sueños y por sobre todas las cosas, apoyándome en la persona sello, nunca desfallecer ante la adversidad. Siempre es bueno tener sueños y empezar a cumplirlos de a poco, que las metas no sean tan pequeñas ni tan grandes para al momento de ver que te esta costando tires la toalla. A seguir adelante, a cuidarse y conservar el respeto a la diversidad, al amor y al amor a la verdad”.