Académicos de diversas áreas hablaron de los impactos en la salud mental de la crisis nacional, definiendo también las tareas a asumir desde el área, tanto para el tratamiento de personas afectadas por el estallido social, así también por los profesionales de la salud y las ciencias sociales encargados de analizar y combatir estos efectos.

La escuela de Trabajo Social de Santo Tomás Concepción decidió apostar por la salud mental, atendiendo a la importancia de hablar de la temática en tiempos de conflicto y luego del estallido social iniciado en octubre. Es por eso que, junto a profesionales invitados, realizó el Seminario “Contención y Salud Mental en tiempos de Crisis”, donde participaron como expositores los psicólogos Bárbara Porter, Felipe García y Constanza Rivera, junto a las académicas de Santo Tomás, Ximena Macaya y Priscila Sáez.

“Yo creo que es sumamente relevante hablar de salud mental. Por eso estos espacios se agradecen, porque es el momento de actuar. Ante una crisis, por supuesto que pueden ocurrir consecuencias, sociales, políticas, económicas, y también de salud mental”, sostuvo Bárbara Porter, quien también abordó los peligros y oportunidades de la crisis: por un lado, consecuencias negativas en términos de salud mental, y al mismo tiempo, la posibilidad de comenzar a hablar de estos temas y necesidades humanas, antes relegadas.

Una visión similar tuvo el psicólogo y académico de Santo Tomás Concepción, Felipe García, al mencionar que “el movimiento social genera dos cosas. Por un lado, una respuesta de salud mental, como el miedo o el estrés postraumático, y también la oportunidad de modificar estas cosas que estamos criticando hace mucho tiempo, y donde hoy hay mayor apertura para hacer cambios”.

En esa línea, el rol de carreras como Trabajo Social resulta fundamental, desde la visión de la académica Ximena Macaya, pues está totalmente inserta en la contingencia social. De hecho, manifestó la profesional, “nunca antes había sido tan importante esta disciplina, porque es un ente vinculante en la población desfavorecida”.

De este modo, cerró la experta, “es muy importante que los trabajadores sociales sean ese ente vinculador, y este tipo de instancias son muy favorables y ojalá se puedan seguir repitiendo, hablando desde la emoción, donde puedo manifestar mi rabia o descontento con las situaciones. Porque de algún modo, todos estamos unidos en este sentimiento de querer mejorar esta situación, y la carrera de Trabajo Social tiene mucho que ofrecer en esa línea”.