Los talleres fueron organizados por el Área de Educación del Instituto Profesional y Centro de Formación Técnica Santo Tomás, sede Concepción, con el objetivo de visibilizar, reflexionar y compartir experiencias sobre la labor que implica ser padres hoy día.

En la ocasión participaron más de 80 colaboradores y directivos de la Institución Congregación de Religiosos Terciarios Capuchinos a nivel nacional, agrupación que presta servicios de apoyo a niños, niñas y adolescentes del SENAME que han sufrido vulneración de derechos.

La actividad se enmarca en el proyecto de vinculación con el medio desarrollado por el área a partir de abril de este año, con el fin de generar alianzas de trabajo colaborativo que permitan fortalecer la labor socio comunitaria entre ambas instituciones, el que se lleva a cabo mediante un plan anual de asesorías técnicas que aportan a la intervención de estos niños, niñas y adolescentes.

Cabe destacar que, las convocatorias las conforman personas de formación profesional Trabajadores Sociales, Psicólogos y Técnicos sociales, quienes semana por medio participan activamente de distintas actividades organizadas por el área de Educación de la sede penquista, y quienes han manifestado posteriormente altos indicadores de satisfacción de la actividad.

Así lo afirmó Lilian Poveda Fonseca, Directora del área en sede, quien destacó que los talleres responden a las necesidades que tenía la congregación como socio comunitario y centro de práctica de nuestros alumnos, de abordar los elementos que involucran la crianza y de promover vínculos afectivos que asumen desde el rol de cuidador con los niños, niñas y adolescentes de esta organización.

“Diseñamos un plan de trabajo que contempla distintas temáticas y que ellos mismos levantaron en base a sus necesidades. La temática de manejo parental es súper importante desde el punto de vista de fortalecer los vínculos de familia y el vínculo que se genera en la crianza con los padres, por tanto, entendiendo la realidad de estos menores son los colaboradores los que van reemplazar ese rol familiar. En este sentido, requieren también desarrollar esas habilidades y competencias de manejo parental que van a sustituir lo que se da en la familia o en la crianza.

(…) La idea es que estos talleres fortalezcan estas habilidades que responden a los requerimientos de cada etapa de crecimiento y también a las dificultades que presentan estos menores. Lo que se busca es generar el vínculo entre los cuidadores y el menor, potenciar el desarrollo socioemocional, fortalecer las formas de comunicación, satisfacer sus necesidades básicas y entregar apoyo en las áreas que se necesiten”.

Competencias parentales

El psicólogo Juan Carlos Larenas, docente de la carrera de Psicopedagogía, profundizó en la primera sesión sobre las competencias parentales y sobre lo importante que es asumir como adultos que el cuidar, proteger y educar son capacidades prácticas cotidianas ideales que favorecen ambientes sanos y de desarrollo integral de los mismos.

En su segunda sesión, el profesional abordó el diagnóstico, la intervención y el abordaje de las competencias parentales en familias con riesgos psicosociales.

“Los vínculos, el desarrollo y las situaciones son cambiantes dentro de las familias son dinámicas, lo que a los 3 o 4 años es una regla para los niños a los 6 quizás deje de serlo, por tanto, no hay padres perfectos”. 

Crianza Positiva

Desde su perspectiva y experiencia, Larenas planteó que la labor de padres y madres hoy día parece generar mayores expectativas en comparación a otros tiempos, desafío en el que aparecen elementos adicionales como el exitismo parental, ya que no se visualizan errores del por qué el niño presenta ciertas conductas de riesgo sin percatarse que esas conductas también forman parte del repertorio que ejercen padres y madres en el diario vivir.

“Aun en pandemia es posible evidenciar que también en muchos hogares no hay presencialidad, los padres pueden estar ausentes dentro de la misma casa, un elemento muy relevante a considerar en la parentalidad de hoy.

(…) El proceso de aprendizaje de los hijos puede ser de logros y fracasos, hay que ser pacientes para acompañarlos en sus retos y apoyarlos para que generen confianza en sí mismos. Es necesario criar con amor y firmeza, enseñarles las consecuencias de nuestros actos que pueden ser favorables o desfavorables para ellos y para los cuidadores”, finalizó.

Esta actividad consideró dos sesiones a las cuales los profesionales de la Congregación de Religiosos Terciarios Capuchinos de Arica a Aysén, asistieron de forma voluntaria demostrando el interés y compromiso existente con los niños, niñas y adolescentes que forman parte del SENAME e ideando alternativas colaborativas de educación y prevención de conductas de riesgo.