Alumno CFT Santo Tomás, tras su viaje a China:

“Nunca nadie me había apoyado con algo tan grande”

El estudiante de Técnico Agrícola del CFT Santo Tomás La Serena, Brandon Rojas, viajó a China para profundizar sus conocimientos sobre taichi y la milenaria cultura del gigante asiático.

En agosto, el Ministerio de Educación de China desarrolló un inédito Campamento de Verano enfocado en la práctica de taichi. Solo 30 cupos se abrieron alrededor del mundo y Chile, por supuesto, no podía faltar, siendo Brandon Rojas, estudiante de chino mandarín del Instituto Confucio UST La Serena, el único representante nacional.

El encuentro tuvo lugar en la prestigiosa Universidad de Anhui, institución socia de Santo Tomás entre el 2 y el 14 de agosto, donde el joven serenense tuvo la oportunidad de capacitarse en torno al taichi y la cultura oriental, además de compartir con participantes de diversas regiones del mundo como Kenia, Vietnam, Ucrania, Portugal, Rusia, Sri Lanka, Pakistán, Bulgaria, Uzbekistán, Ecuador, Colombia, Uruguay, Tailandia, entre otros.

El Campamento contó con clases teóricas y prácticas de taichi, abordó sus fundamentos, los cuatro movimientos estilo Chen y meditación con una agenda completa de actividades que vincularon lo académico con lo cultural. El foco estuvo en introducir y profundizar los conocimientos esenciales de estas prácticas ancestrales y también conocer sobre la cultura oriental con clases de caligrafía, ópera china, gastronomía, ceremonia del té, entre otros.

Al finalizar, el estudiante tuvo que realizar presentaciones, una en base a todo lo aprendido, otra sobre las tradiciones de Chile y finalmente una presentación práctica de la disciplina en estudio. Esta experiencia para él fue única y lo motiva a seguir participando y conociendo más sobre la cultura asiática. Conversamos con Brandon y aquí está su testimonio.

¿Qué te motivo a estudiar Chino mandarín en el Instituto Confucio?

Toda la vida me han gustado los idiomas, esa es la base y más que nada el poder relacionarme con los demás es lo que más me gusta. Nunca he tenido límites para relacionarme con otras personas, no hay barreras con el idioma, se pueden superar con la mímica o dibujando, de alguna manera uno puede comunicarse, mi gusto por aprender es para conocer otras culturas.

¿Cómo lograste viajar a China?

La sensación de gratitud es increíble, nunca me lo esperé, decidí participar del Concurso Puente Chino 2018, me preparé bien y allí obtuve el cuarto lugar, luego se dio la posibilidad de participar del Campamento, pero como no tenía todo el financiamiento que se necesitaba, conversé con los encargados y Santo Tomás junto al Instituto Confucio me entregaron una beca, me brindaron el apoyo, estoy más que agradecido, nunca nadie me había dado la posibilidad de apoyarme con algo tan grande. Fue impactante, en mi vida había recibido algo así. Así que tomé la decisión y comencé a hacer los preparativos para irme de viaje.

¿Qué les dirías a las personas que aún no se atreven y quieren estudiar otro idioma?

Primero que se abran a aprender más cosas, que no se cierren tanto en un solo camino, si tienen un objetivo, no importa los camino que tomen porque van a llegar igual, así que no pierden nada con aprender algo nuevo y compartir.

Segundo, la determinación de hacer algo es fundamental. Creo que lo más importante son la determinación, el aprendizaje y compartir lo aprendido, aparte poner amor a las cosas y eso fue lo que más aprendí. Fue una gran experiencia para la vida el conectarse con una cultura diferente.

¿Te gustaría volver?

Me gustaría volver, y aprovecho de enviar un mensaje a todos los estudiantes que quieren irse de intercambio: obteniendo el HSK3, que es el examen que te califica como chino parlante, puedes estudiar en otras universidades y existe todo un tema de becas… las universidades allá tienen muchos convenios, me gustaría seguir conociendo otros países.

El Instituto Confucio UST cuenta con varios programas en China, entre ellos, becas y Campamentos de Verano. Esta es una posibilidad real a la que pueden optar tanto estudiantes Santo Tomás como público en general. Así como lo hizo Brandon, cualquier estudiante de chino mandarín puede vivir estas experiencias y lograr el sueño de conocer el otro lado del mundo para ampliar las fronteras de conocimiento, decisión que aportará en el ámbito profesional y personal.