Debemos volver nuestros ojos al campo y al mar
Es indiscutible que, para todos los seres humanos y también para los animales, la vida es imposible sin la provisión de agua y alimentos, algo en lo que ni siquiera pensamos a diario, ya que no parece ser nuestra preocupación, porque lo damos por descontado. Sin embargo, a la luz de los acontecimientos climáticos vividos, sobre todo en los últimos días, debiera ser materia de máxima prioridad. Así lo han entendido en la FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura) que en estos días está llevando a cabo en Roma el llamado Foro Mundial de la Alimentación 2026 el cual convoca a 193 estados miembros y en el que se están abordando precisamente estos temas: cómo alimentar a una población mundial creciente, bajo condiciones agroclimáticas extremas y con una mirada sustentable. La respuesta involucra, sin duda, invertir en innovación y atraer a la juventud rural a través de políticas públicas de incentivos y beneficios que les resulten atractivos. Debemos poner nuestros ojos en el mar y el campo, porque allí se encuentra el futuro de la humanidad.