La habilidad de desempeñar actividades de la vida diaria básicas (bañarse, vestirse, lavarse las manos, comer, entre otras), son algunas de las destrezas más importantes que los niños aprenden a medida que maduran. Éstas no solo tienen relación con habilidades específicas de autocuidado, sino que también se desempeñan según normas sociales y pautas culturales.

La habilidad específica de auto alimentación se desarrolla en paralelo a las habilidades motoras orales. Entre los 0-6 meses el bebé es alimentado con pecho o mamadera, entre los 6 y 12 meses continúa con alimentación materna o mamadera, a los 6-8 meses aprende a sostener esta última, y alrededor de los 8 meses puede beber de una taza con boquilla.

Comienza a comer semi-sólidos entre los 6 y 7 meses, ya los puede coger con las manos a los 7-8 meses, puede comenzar a utilizar una cuchara a los 10-12 meses, y la transición de mamadera a taza (con boquilla) es a los 12 meses.

Entre el año y los dos años, puede usar una cuchara para sacar comida y alimentarse, derramando un poco, y sostiene bien una taza con boquilla y bebe sin dificultad; puede comenzar a beber de taza pequeña sin boquilla a los 2 años, tolera una variedad de texturas de comidas y come comidas de adultos cortadas en trozos pequeños.

Entre los 2 y 3 años se vuelve eficiente en usar cuchara, un tenedor y taza sin boquilla.

Corta carne entre los 5-8 años, y sigue los modales de comer en la mesa.

Es importante para el desarrollo de la autoestima y autoeficacia de los niños que se les permita ir desarrollando la independencia y autonomía en la actividad de alimentación. Esta es una actividad que requiere de práctica, por lo tanto a mayor oportunidad tenga el niño de realizarla, mayor será su experticia y, por ende, su sentimiento de logro.