Quillahue significa “lugar que ayuda” en mapudungún, y es el nombre que los participantes del voluntariado permante de Santo Tomás Concepción escogieron para esta iniciativa que se concretó en el 2019. 

En julio del 2019 se formalizó oficialmente el voluntariado permanente, “Quillahue” de los alumnos de Santo Tomás Concepción y cuyo objetivo es realizar acciones significativas que vayan en ayuda de la comunidad.

Esta iniciativa, explica Estefanía Daza, alumna de Terapia Ocupacional y quien ha liderado hasta ahora el voluntariado, se concretó luego de ser un sueño de muchos estudiantes que asistían a los voluntariados de invierno y verano de Santo Tomás. “Nos formamos como grupo en julio del 2019, cuando un grupo de quince personas postulamos y ganamos un fondo concursable de la Dirección de Asuntos Estudiantiles. Con el monto de dinero que se nos entregó, pudimos organizar un cronograma de actividades y comenzar a funcionar de manera permanente”.

Quillahue

El nombre del voluntariado surgió a través de un concurso en Redes Sociales, en el cual participó toda la comunidad proponiendo nombres. Finalmente, se identificaron y escogieron con “Quillahue”, que significa “lugar que ayuda” en mapudungún.

“Quillahue” está formado por estudiantes de diversas carreras de la institución, tanto de la Universidad, IP y CFT, y se consolidó durante el 2019 organizando diversas actividades mensualmente, y enfocando la ayuda a todos los grupos etarios, personas en situación de calle, de discapacidad, o bien, en situaciones de emergencia de la comunidad estudiantil.

“La conformación del voluntariado coincidió con el tornado que afectó a distintas comunas de la región, por lo que realizamos un operativo de apoyo con vecinos de Talcahuano, que fue la primera actividad como voluntariado “Quillahue”. A continuación, celebramos el “día del niño” en Penco, también organizamos actividades para las fiestas patrias, visitamos hogares de ancianos y celebramos la Navidad en Conin”, comenta Estefanía.

Durante este año en tanto, participaron en los Talleres de Verano Teletón 2020, liderando dos de los cuatro talleres instalados durante el evento de la institución en la zona. “Estas actividades nos ayudan a crecer, desarrollar nuestras habilidades blandas y es grato aportar con un granito de arena en la felicidad de todos los niños y niñas de la Teletón. Fue una experiencia maravillosa para todos los voluntarios”, comenta Juani Linco, estudiante de Enfermería, participante del voluntariado y quien este año asumirá el liderazgo de Quillahue.

Desafíos 2020  

Debido a la excelente recepción y apoyo de toda la comunidad tomasina, el voluntariado “Quillahue” tiene muchas expectativas y desafíos para este año. Entre ellos, la planificación de actividades mensuales, sumar nuevos integrantes al voluntariado y fortalecer la identidad y permanencia de la iniciativa en la institución.

“Que nuestro voluntariado permanezca y se fortalezca es el gran desafío de este año, y también sumar a alumnos de primeros años, pues es una oportunidad única, y uno se da cuenta que se hace corto el tiempo para disfrutarla”, cuenta Estefanía.

Participar en un voluntariado, agrega la estudiante de Terapia Ocupacional, permite que uno crezca como persona y profesional, porque da una visión humana de la realidad y de cómo tratar a los pacientes. “Cuando uno ayuda, finalmente te ayudas a ti mismo, porque la gratitud de las personas y las experiencias que vives, son inolvidables”.