Estudio de la Universidad Santo Tomás cuestiona uno de los principales paradigmas sobre la polifarmacia en personas mayores

  • Investigación publicada en Journal of Alzheimer’s Disease revela que el número de medicamentos no es, por sí solo, un predictor de deterioro cognitivo. Los resultados plantean la necesidad de evaluar la calidad y complejidad de los tratamientos farmacológicos para promover un envejecimiento más saludable.

Una investigación liderada por el Centro de Investigación en Prevención y Cuidados de la Salud (+SALUD) de la Facultad de Salud de la Universidad Santo Tomás aporta nueva evidencia sobre uno de los principales desafíos asociados al envejecimiento: el uso simultáneo de múltiples medicamentos en personas mayores. El estudio, publicado en la revista científica Journal of Alzheimer’s Disease, analizó a 848 adultos mayores de la Región de Los Lagos, convirtiéndose en una de las investigaciones poblacionales más amplias desarrolladas en Latinoamérica sobre polifarmacia, función cognitiva y funcionalidad.

Los resultados desafían una creencia ampliamente extendida en el ámbito clínico: consumir cinco o más medicamentos no implica, por sí solo, un mayor riesgo de deterioro cognitivo. Tras ajustar por distintas variables clínicas, los investigadores determinaron que la cantidad de fármacos no fue un predictor independiente de un peor desempeño cognitivo. En cambio, el estudio identificó que aspectos como la complejidad del tratamiento farmacológico y la carga de medicamentos con efectos anticolinérgicos o sedantes constituyen indicadores mucho más relevantes para evaluar el riesgo asociado al uso de fármacos en personas mayores.

Los investigadores sostienen que estos hallazgos pueden contribuir a modificar la forma en que los sistemas de salud evalúan la seguridad farmacológica en adultos mayores. En lugar de centrar las decisiones únicamente en la cantidad de medicamentos, proponen avanzar hacia estrategias de medicina personalizada que consideren el perfil farmacológico completo de cada paciente para optimizar los tratamientos y reducir riesgos.

Principales hallazgos

Entre los principales hallazgos, la investigación identificó una prevalencia de polifarmacia del 14,3% en la población estudiada y confirmó que la multimorbilidad es el principal factor asociado al uso simultáneo de múltiples medicamentos. Asimismo, concluyó que la calidad del tratamiento farmacológico resulta más determinante que la cantidad de medicamentos para comprender el riesgo cognitivo y funcional.

La Dra. Claudia Carvallo, directora del Centro +SALUD e investigadora responsable del estudio, explicó que estos resultados permiten replantear la forma en que se evalúan los tratamientos farmacológicos en personas mayores.

«Durante muchos años se asumió que la polifarmacia representaba por sí sola un riesgo para el deterioro cognitivo. Nuestros resultados muestran que la realidad es mucho más compleja. Más que contar medicamentos, debemos evaluar su calidad, complejidad y el tipo de carga farmacológica que reciben las personas mayores. Esto permite avanzar hacia decisiones clínicas más precisas y seguras para promover un envejecimiento saludable».

La investigadora agrega que, en una sociedad que envejece aceleradamente, el desafío no consiste simplemente en reducir el número de medicamentos prescritos, sino en asegurar que cada tratamiento aporte un beneficio clínico real.

«Fármacos utilizados para controlar enfermedades crónicas como la hipertensión, la diabetes o la dislipidemia son fundamentales para disminuir complicaciones cardiovasculares y pueden contribuir indirectamente a preservar la salud cerebral cuando son utilizados de manera adecuada. En contraste, existe evidencia que recomienda especial cautela con medicamentos que incrementan la carga anticolinérgica, especialmente algunos antidepresivos tricíclicos y otros fármacos con propiedades sedantes, cuya exposición prolongada se ha asociado con un mayor riesgo de deterioro cognitivo», señala.

El estudio fue desarrollado por Danton Freire-Flores, Miguel Ramos, Héctor Burgos y la Dra. Claudia Carvallo, investigadores del Centro de Investigación en Prevención y Cuidados de la Salud (+SALUD) de la Facultad de Salud de la Universidad Santo Tomás.