Algunos equipos y selecciones usan tecnología para analizar datos del desempeño físico y deportivo, de sus jugadores y adversarios

“El error humano es la sal del fútbol” decía Joao Havelange, presidente de FIFA entre 1974 y 1998. Hoy, más de 15 años después, las cosas no son muy distintas, lo que contrasta con otras disciplinas deportivas que han adoptado nuevas tecnologías para hacer el juego más justo y limpio, reduciendo las posibilidades de errores arbitrales.

“Un software similar al “ojo de halcón” del tenis permitió dilucidar el gol del francés Karim Benzema ante Costa Rica en el Mundial de Brasil,…”

Lo cierto es el deporte más popular del orbe está significativamente atrasado en el uso de tecnología deportiva disponible. Por ejemplo, el tenis tiene el llamado “ojo de halcón”, que permite saber si la pelota tocó tierra en una zona legítima; la NBA utiliza repeticiones instantáneas para validar si una encestada se produce en el tiempo reglamentario o si un jugador pisó la línea de 3 puntos al lanzar; en tanto, el rugby y fútbol americano dan a los árbitros herramientas de video almacenado para que decidan ante situaciones de juego complejas y dudosas.

Se imagina cómo eliminaríamos los “piscinazos”, golpes ocultos, goles con la mano e incluso mordiscos voraces que ensucian el fútbol. Un software similar al “ojo de halcón” del tenis permitió dilucidar el gol del francés Karim Benzema ante Costa Rica en el Mundial de Brasil, hecho que validó la legitimidad de este tipo de instrumentos en la arenga deportiva.

Algunos equipos y selecciones ya han usado esta tecnología para analizar masivamente datos del desempeño físico y deportivo, tanto de sus jugadores como de los adversarios. Es el caso de Alemania, actuales campeones del mundo, cuya forma de enfrentar al rival denota un trabajo detallado ¿será la tecnología, su idiosincrasia o mera casualidad?