No es lógico realizar un tratamiento nutricional, deportivo o de ejercicios por separado, puesto que todas estas actividades están íntimamente ligadas en su incidencia directa en el estado de salud de los individuos y no se debieran recomendar por separado si se busca resultados que permanezcan en el tiempo.

Desde los inicios del hombre en la tierra, éste se ha mantenido vivo ingiriendo alimentos y moviéndose constantemente muchas veces para conseguir ese alimento (reconociendo esta última actividad, como “actividad física”), por lo que estas dos acciones influyen directamente en el cuerpo humano y provocarían cambios drásticos en él, en el sistema hormonal, en el sistema cardiorrespiratorio y en especial en la masa grasa y muscular de cada individuo.

Estas últimas; masa grasa y masa muscular, son las que determinan todas las variaciones de composición y de peso corporal, cualidades que tienen directa correlación con la aparición de las Enfermedades Crónicas No Transmisibles (ECNT).

Actualmente, para determinar el estado nutricional de un individuo se utiliza el índice de masa corporal (IMC) y la evaluación subjetiva del aspecto físico (delgado u obeso), pero estos, a pesar de arrojar una evaluación del individuo o un rango, no son indicadores fidedignos del estado de salud del individuo, ya que no son capaces de “mostrar” cuál es la composición corporal real del cuerpo y mucho menos su capacidad de movimiento.

Para corregir esto y complementar las mediciones, los equipos de investigación en Ciencias de la Salud utilizan los conceptos de “composición corporal” y “condición física”, características medibles y cuantificables en el tiempo, con las cuales es factible determinar con precisión características fenotípicas, reconocer las variaciones que se generan en el cuerpo y estructurar terapias que busquen mejorar la calidad de vida de la persona.

Por estas razones y por la constante búsqueda y actualización del conocimiento en esta área, es que se realizará esta “Primera Jornada de Investigación en Salud” en la Universidad Santo Tomás Talca, en la cual se desarrollarán temas de innovación sobre todo del diagnóstico y tratamiento de enfermedades crónicas no transmisibles llevados a cabo en diferentes centros de investigación, tanto nacionales como extranjeros, y del cómo se podrán estructurar programas regionales enfocados en mejorar la calidad de vida de nuestra población.