¿Cuántas veces nos hemos detenido a observar a nuestros niños cuando juegan con sus hermanos, primos, amigos o con sus juguetes y ellos representan diferentes roles e imitan acciones de adultos, superhéroes, oficios, entre otros?

En una acción tan simple podremos descubrir que en ellos hay unos actores en potencia. Desde que comienzan alrededor de los dos años con el juego simbólico, los niños están dispuestos a representar roles y poco a poco van desarrollando la convivencia y el compartir en grupos. Entonces, ¿por qué no aprovechar su interés y jugar con ellos? Podemos dramatizar pequeños cuentos, inventar historias con sus juguetes y poco a poco ir desarrollando su autonomía, su autoestima y el lenguaje, entre otras habilidades para la formación de la persona.

A los cinco años es una edad ideal para comenzar a incorporar al niño a grupos de teatro. Él ya es capaz de retener textos, expresar sus ideas y desarrollar actividades en grupo, ya respeta ciertas reglas de comportamiento y se puede relacionar con otros adultos no tan cercanos.

Y su desarrollo se verá favorecido en conceptos como concentración, memoria, atención, habilidades sociales, aumento de la seguridad en sus capacidades, valorar al otro en su singularidad, entre otros.

Es muy aconsejable que en los jardines infantiles o colegios con preescolar busquen la posibilidad de llevar a sus aulas obras de teatro acordes a la edad de cada grupo, así como títeres o cuenta cuentos que van a entregar a los niños y niñas contenidos pedagógicos y aprendizajes de una forma lúdica e interactiva.

Invitemos a los padres y abuelos a participar con los niños, será un momento lleno de significados emocionales, además de la entrega de objetivos.

No olvidemos que es muy importante utilizar actividades recreativas en esta edad, considerando que en ellas siempre hay un aprendizaje y no es pérdida de tiempo, como lamentablemente es considerado por algunos educadores. Todo depende de la forma en que se presente y el enfoque que se le da por parte del adulto.

Cada día tenemos niños y niñas más insertos en el mundo de la tecnología, volviéndose en el futuro en jóvenes y adultos con muy pocas habilidades sociales, baja tolerancia a las frustraciones, bajas relaciones interpersonales, escaso lenguaje y casi nula capacidad de empatía, habilidades muy necesarias para el rol social que como adultos les va a tocar desempeñar.

El 11 de mayo se celebra el Día Nacional del Teatro, seamos valientes y comencemos a trabajar con esta temática desde temprana edad. Así, descubriremos que los niños son unos actores en potencia y que su mente es tan brillante que podrán crear hermosas historias y descubrirán muchas cosas nuevas en esas horas de interacción con disfraces y accesorios que podamos poner a su disposición.