El endeudamiento de los chilenos es un tema para revisar, principalmente porque lo que se debe analizar es el tipo de endeudamiento presente en los hogares. Es esencial que las personas tengan noción de la responsabilidad de asumir un nivel de deuda razonable y que sea posible de pagar, tomando en consideración los recursos que generan y el presupuesto familiar. Con esto podemos decir que no es malo endeudarse, al contrario, es conveniente, pero se debe considerar el para qué nos estamos endeudando, si se trata de una inversión a realizar, como por ejemplo un bien raíz, o para pagar un gasto incurrido. Esto lo debemos comparar con los costos asociados al adquirir esta deuda, a esto llamamos “calidad de endeudamiento”.

Pero para entender los punto anteriores es necesario recurrir a los números y revisar un estudio e informe de endeudamiento 2016 elaborado por la SBIF, con datos muy importantes a tomar en cuenta, donde se menciona que la deuda financiera representativa en Chile, medida según la mediana, alcanza los $1,6 millones, descomponiendo esta deuda por ingresos mensuales, el segmento de menor ingreso tiene una deuda de $287 mil, mientras que las personas con mejores ingresos alcanza una deuda representativa de $ 25,7 millones. En el mismo informe se menciona que de acuerdo a la segregación etaria, el tramo de 35 a 40 años es el que mantiene un mayor nivel de deuda relativo, mostrando una alta correlación con el ciclo de vida laboral y con las decisiones de compra de vivienda.

Este mismo estudio menciona que el deudor representativo en Chile destina el 16,7% de sus ingresos mensuales a cumplir con sus obligaciones en instituciones bancarias y no bancarias fiscalizadas por la SBIF, siendo el grupo etario entre los 35 a 40 años el que representa mayor carga financiera, mientras que los adultos sobre los 65 años son el grupo que paga en obligaciones financieras una menor proporción de su ingreso solo un 11%. El grupo de ingresos con mayor carga financiera son los que tienen rentas mensuales entre $750 mil y $1 millón de pesos, influenciado fuertemente por la carga financiera. Por último es bueno mencionar que en este mismo estudio da a conocer que mirada la deuda en relación al ingreso este alcanza a 2,9 veces, y llega a su máximo en el rango de edad entre 35 a 40 años de 4,9 veces, siendo las tarjetas bancarias y no bancarias los productos más representativos en términos de deudores. Un dato no mero que muestra este estudio es un 17% de los deudores muestra una carga financiera mayor a 40% de su ingreso mensual, y aproximadamente el 10% supera el 50% de carga financiera.

Si uno revisa los datos que presenta la misma SBIF en relación al índice de morosidad de acuerdo a un cartera de productos para mora de 90 días o más, se ve que en los créditos de consumo tomando como referencia enero de cada año y comparando el año 2014 en adelante este ha tenido un incremento 2017 de 1,87% versus 1,59% año 2016, solo existe una disminución del año 2014 al 2015 donde paso de un 2,02% a un 1,59%.

Lo que no ocurre con los créditos hipotecarios que muestran una disminución permanente desde el 2014 de un 1,08%, 0,97%, 0,75% y llegar al 0,56% el año 2017.

Otro punto importante es saber en qué se endeudan los chilenos, según estudios realizados, el principal ítem corresponde a los créditos hipotecarios, los cuales al estar pactados a valores en unidades de fomento (UF), poseen una volatilidad que depende de otras variables macroeconómicas, en los cuales la mayor parte de las veces se presentan alzas en los valores más que posibles bajas. Conjuntamente el otro ítem incurrido se trata de créditos de consumo adquiridos con la finalidad de financiar gastos estacionales como por ejemplo los últimos gastos efectuados en el mes de marzo (patentes, matriculas de colegios, etc), vacaciones o gastos realizados en festividades como las de fin de año o fiestas patrias

Después de revisar estos números la pregunta que nos queda es si estamos conscientes de lo que significa un nivel de endeudamiento y las consecuencias de un apalancamiento mayor a las de las capacidades reales. Es aquí donde la información y preparación es necesaria, al menos acudir a quien le pueda asesorar y evaluar las mejores condiciones para asumir una deuda.

En la mayoría de las carreras relacionadas con el área de administración se entregan conocimientos a los estudiantes en temas financieros y contables. Si no cuenta tiene una formación en esta disciplina en los mismos sitios de la SBIF, donde existen simuladores que le permitirán evaluar al momento de tomar un crédito, revisar las tasas y hacer comparaciones para que sus decisiones sean lo más cercana a su realidad.