Al igual que los mamíferos del reino animal al cual pertenecemos, encabezando la cadena alimenticia, la leche materna que produce en forma natural el ser humano, entrega el sustento para la formación del recién nacido fuera de la matriz materna, proporcionándonos el agua, proteínas, azúcares e inmunidad frente a diferentes agentes infecciosos, es capaz de entregar los requerimientos alimenticios según cada niño, lo que significa que la leche que produce la madre es especial para cada uno de los niños o niñas que son amamantados.

Debemos volver a nuestras raíces más ancestrales y dejar que el instinto aflore por nuestros cuerpos dejando que el bebe busque el pecho de la madre y se aferre a la vida a través de este elixir que nos dio la naturaleza y que es la fuente de la vida.

En la actualidad, en la realidad occidental, la lactancia materna (LM) esta considerada como una interrupción del desarrollo de la carrera profesional, hemos perdido la posibilidad de vivir en comunidad y nuestras redes de apoyo han desaparecido, hoy vivimos repartidas en casas o departamentos aisladas y nos embarcamos solas en la experiencia de la maternidad, es difícil poder experimentar lo básico y ancestral que es amamantar a nuestros hijos.

Por otro lado la economía de libre mercado nos encierra en un mundo de fantasía con bombardeos de estereotipos de mujeres que no tienen relación con la de una madre dando lactancia, debemos caminar hacia una realidad que vaya acorde con el futuro, ecológica, pura e inocua.

Tenemos que ser capaces como sector de salud de entregar las herramientas no sólo en el momento en que la madre inicia el proceso de embarazo y que culmina con el nacimiento de un niño o  niña,  si no que debemos realizar el fomento de la lactancia desde el desarrollo intelectual inicial del niño y niña, volver a los tiempos antiguos y mostrar que una de las funciones propias de la mujer como madre es alimentar en forma natural a su criatura. Eso es parte de nuestra misión, inculcar a temprana edad en los párvulos y en los colegios la importancia de la alimentación natural de los niños y niñas, mostrarlo como algo natural e intrínseco en la crianza.

Debemos volver a nuestras raíces más ancestrales y dejar que el instinto aflore por nuestros cuerpos dejando que el bebe busque el pecho de la madre y se aferre a la vida a través de este elixir que nos dio la naturaleza y que es la fuente de la vida.

La lactancia materna será uno de los temas a tratar en el “III Congreso Iberoamericano de Salud Integral: Nutrición en el niño, adolescente y adulto”, CINNA 2016, que desarrollará la Universidad Santo Tomás Talca en conjunto con la Universidad de Granada España y la Asociación Iberoamericana de Nutrición para el Niño y Adolescente, los días  7, 8 y 9 de septiembre.