Los fonoaudiólogos y fonoaudiólogas ejercemos un rol fundamental en el diagnóstico, intervención y rehabilitación de problemas comunicativos, entendiendo la comunicación como una habilidad que permite transmitir ideas, emociones, necesidades, sentimientos e interactuar con el mundo mediante las palabras o los gestos.

Una situación de discapacidad, concebida en salud como la brecha existente entre las capacidades de la persona condicionadas por su salud y las demandas del entorno, puede afectar en el bienestar comunicativo de una persona en cualquier etapa del ciclo vital. Este panorama resulta menos alentador para los adultos mayores, considerando la mayor frecuencia de deterioro físico y cognitivo.

El reciente anuncio del Gobierno sobre las prestaciones sin tope para Fonoaudiología permitiría a sus beneficiarios el acceso y oportunidad en materias de habla, lenguaje, voz, audición y alimentación, así como en prevención y promoción en salud fonoaudiológica, y con ello, favorecer la salud funcional, suficiente y acorde a las necesidades, deseos y actividades de las personas en situación de discapacidad comunicativa.

En Chile, más de 2.800.000 de personas presenta algún grado de discapacidad y el 25% de éstas vive situación de pobreza (Casen, 2017). La misma fuente entrega datos sorprendentes que dan cuenta de la desigualdad que viven las personas en situación de discapacidad en nuestro país en comparación de las que no tienen dicha condición. Además de esto, el 53,5% del total de personas con discapacidad son adultos mayores.

Las dificultades de comprensión y comunicación en los adultos mayores aumentan las barreras del para poder desarrollar actividades, roles o tareas sociales e interfieren directamente en su desempeño autónomo y la calidad de vida.

En el contexto de crisis social y político que estamos viviendo, es necesario el planteamiento de desafíos y propuestas que aporten a la construcción de un Chile más justo, equitativo, solidario e inclusivo, principalmente en aquellas personas y comunidades más vulnerables, como son las personas en situación de pobreza, vejez y discapacidad.

De acuerdo con datos entregados por el Ministerio de Desarrollo Social, sólo el 12,9% de las personas en situación de discapacidad se encuentra inscrita en el Registro Nacional de Discapacidad. Por tanto, resulta indispensable y urgente difundir la importancia de la calificación y certificación de discapacidad, la inscripción en este registro y dar a conocer sus beneficios.

De esta forma, la Fonoaudiología continuará respondiendo no sólo desde sus competencias disciplinares, a los requerimientos actuales de nuestro país, sino que, considerando el cuidado y acompañamiento de personas y comunidades más vulnerables, poniendo el conocimiento y los valores al servicio de quienes más lo necesitan.