Para muchos niños, las mascotas de la familia pueden llegar a ser incluso sus mejores amigos. Un compañero que no solo provee amor incondicional, sino que además enseña sobre la amistad, responsabilidad, lealtad y empatía. Perros y gatos siguen siendo las mascotas más populares, sin embargo, muchos otros animales también pueden ser apropiados para los niños.

La clave para conseguir que una mascota sea segura tanto por las personas como por los otros animales, es tratarlas como parte de la familia, proveyéndolas de las atenciones que requieran dependiendo de su especie. Las mascotas no son juguetes o entretenciones temporales, sino que son seres vivientes que dependen absolutamente de toda la familia, principalmente, por cierto, de los adultos.

¿Qué edad debe tener mi hijo antes de llevar una mascota a casa?

Aunque muchos expertos recomiendan que los niños tengan al menos seis años de edad antes de comprometerse con una mascota, serán los padres quienes mejor sabrán si su hijo está preparado para convivir con una. El niño debe demostrar que ha formado sus filtros con respecto a la realización de actividades que puedan resultar peligrosas para él o perjudiciales para el animal. Debe ser capaz de obedecer órdenes.

Si consideran que está preparado, entonces habrá que encargarse de llevar al niño a casa de amigos o familiares que tengan mascota para ver cómo se desenvuelve con ellos.

¿Se debe tener una mascota joven, adulta o de edad avanzada?

Muchas familias con niños pequeños eligen un gatito o un cachorro, creyendo que estas mascotas son más seguras, más fáciles de entrenar y más adaptables que los animales mayores. Pero no es necesariamente cierto, porque los cachorros son más frágiles en un sentido físico e inmunitario, requieren de más cuidados y son más propensos a destruir, ya que se encuentran en el período de mayor exploración. Situación que es absolutamente normal, pero que no siempre las personas están dispuestas a asumir.

Probablemente adoptar a un perro adulto, calmado, amistoso, que tenga una historia conocida con respecto a su nivel de socialización, en ocasiones será la mejor opción. Antes de tomar una decisión converse con su médico veterinario quien lo asesorará con respecto a cuál es la mejor mascota para su familia.

¿Qué clase de perro es mejor con los niños?

Todos los perros, sin excepción, tienen la capacidad de morder y de causar lesión. La raza será sólo uno de los tantos factores que podrían llegar a influir sobre la conducta. Por lo tanto, no existe ninguna raza de perro que pueda asegurar que no tendrán problemas de agresividad. Eso sí, deben intentar tener mascotas que pertenezcan a razas con las que hayan tenido alguna experiencia previa, de manera tal que resulte más familiar su carácter y temperamento.

El mejor perro será el que reciba un buen proceso de socialización, entrenamiento básico de obediencia, ejercicio y atención diaria. Sin duda la adopción de perros mestizos en nuestro medio es una opción muy popular, y en ese caso habrá que hacerse asesorar por un profesional que pueda dar las directrices para poder vincularse de la mejor manera con la nueva mascota.

¿Cómo debe interactuar el niño con la mascota?

Para la seguridad de ambos, preocuparse por supervisar sus primeras interacciones. Es importante que se eduque a los niños con respecto a la necesidad de ser empáticos con sus mascotas. Hay que explicarles que aunque la mascota sea muy dócil y tolerante con ellos, siempre habrá límites que hay que respetar.
Ayude a los niños a que entiendan que:

  • Las mascotas necesitan espacio, especialmente cuando comen, cuando están con sus juguetes o descansando.
  • Se pueden molestar cuando son sobre estimulados. Enseñe a los niños las señales mínimas de molestia del perro: gruñido y levantar los labios mostrando los dientes.
  • No se deben acercar a otros perros o mascotas sin antes consultar a un adulto.
  • Algunos animales se pueden poner nerviosos y pueden llegar a ser peligrosos cuando un niño grita y corre.
  • ¿Cómo puedo enseñar a los niños a cuidar una mascota?

La mejor forma de enseñar a los niños a ser un buen cuidador de mascotas, es siéndolo uno mismo. Reúnanse en familia y adquieran compromisos compartidos. Enséñenle a no tirar de la cola u orejas y demuéstrenle cómo tomarlos y moverlos. Esto les permitirá no solo ser mejores amos, sino que además serán mejores personas. Tengan precaución en la forma como corrigen o castigan a sus mascotas, ya que los niños estarán siempre observando y aprenderán de sus actos.

Por último no olvidar considerar lo siguiente antes de adquirir una mascota:

¿Para qué y por qué queremos una?
¿Las características de mi grupo y entorno familiar me permiten tener una?
¿Tengo espacio disponible suficiente?
¿Tenemos tiempo y energía para dedicarle?
Considerar presupuesto familiar. Las mascotas implican gastos en alimento, veterinario, entretención y otros.