El aporte tecnológico en la era Covid-19

Martes 3 de marzo del año 2020: se confirma el primer caso de coronavirus en nuestro país. ¿Cuántos de nosotros íbamos a pensar que en pleno siglo XXI, con todos los avances tecnológicos y médicos disponibles, íbamos a ser testigos y actores de una pandemia? Pandemia en la cual el rol protagónico indiscutible pertenece al personal de salud, pero… ¿están solos?

Cada logro adquirido, cada esfuerzo que hace posible que el mundo siga funcionando dentro de esta llamada “nueva normalidad”, tiene también otros protagonistas, que ocultos de las miradas, nos permiten llevar a cabo gran parte de nuestras tareas y acciones cotidianas: los profesionales de la tecnología y las telecomunicaciones.

No es excesivo afirmar que la tecnología se ha convertido en el gran aliado para combatir el Covid-19. El desarrollo de herramientas tecnológicas que permitieran lanzar iniciativas de teletrabajo o teleformación, actividades básicas en cualquier país, corresponden a perfectos ejemplos de iniciativas tecnológicas que hacen posible que las personas permanezcan en sus casas.

Y no sólo nos han permitido quedarnos en nuestros hogares y funcionar, nos han permitido seguir en contacto con nuestros seres queridos, han significado una ventana al mundo para evitar la desconexión.

Todas las grandes empresas tecnológicas y sus trabajadores, sin excepción, están aportando su grano de arena en mayor o menor medida. Las compañías de infraestructuras de comunicaciones han sido la base de todo este proceso, garantizando la capacidad y flexibilidad de las redes en este peak de demanda sin precedentes que estamos experimentando, y aunque alguna vez podamos quejarnos porque nuestro internet va muy lento o se “cayó” el tv cable en nuestro hogar, no podemos decir que el sistema nos ha fallado, ya que todo este tiempo se vieron enfrentados a una monumental tarea para la que nadie estaba preparado, y aun así, han sido capaces de responder de manera eficaz.

Si bien las profesiones relacionadas a áreas tecnológicas no son siempre el principal foco de atención, su papel se vuelve cada vez más indispensable en nuestro día a día, ya sea que veamos un video en YouTube desde nuestro celular, o hagamos un trámite en línea, o realicemos un pago con una tarjeta de crédito en alguna tienda, todo se encuentra respaldado por sólidos gigantes tecnológicos, que nos permiten vivir, tal y como lo conocemos, la vida del siglo XXI.