El Coronavirus, o Covid-19 no necesariamente es lo primero en lo que pensamos cuando el taller mecánico de preferencia nos informa que no encuentra los repuestos para reparar la camioneta de nuestra flota de vehículos. Sin embargo, este escenario se aproxima.

De acuerdo con el informe de importaciones provenientes de China, confeccionado por la Dirección Nacional de Aduanas, al cierre de Enero 2020 se observa una leve baja en importaciones (-4,0%) en comparación al mismo mes del año 2019, aún cuando desde el año 2015 se veía una tendencia de crecimiento del 6,0%.

China es la segunda economía más grande del planeta y es considerada “la fábrica del mundo”, pero hoy es el país más afectado por la propagación del Covid-19, debiendo realizar cierres de fábricas para evitar grandes reuniones de personas, lo que ha congelado su producción.

El gigante asiático no sólo ha visto paralizado su transporte local y sino también ha presenciado la cancelación los servicios de las principales navieras, provocando una disminución en las escalas de las ruta marítimas; lo que desde un punto de vista logístico, podría dejarse sentir en el mes de marzo en nuestro país, ya que más del 90% de nuestro comercio exterior se realiza por esta vía.

El transporte, precisamente, es el motor fundamental para el desarrollo económico de un país; es un sector estratégico básico para el desarrollo global de la economía y al verse enfrentado a un virus como este, podría desencadenar consecuencias como el aumento del valor de los productos importados, dejando a países como el nuestro, expuestos a quiebres de stock de materias primas y productos terminados.

Con todos estos antecedentes, nos quedan ciertas lecciones, como que no es posible reaccionar a este tipo de riesgos para preverlos. Lamentablemente, ya hay empresas en riesgo, producto de quiebres de stock y su incremento en el costo de venta, dado la fuerte variación del tipo de cambio para las pequeñas y medianas empresas, donde su operación consiste en venta conteiner/mes, es decir, operaciones al día.

Sólo queda esperar, puesto que los efectos en la economía se harán sentir con el correspondiente rezago, en los próximos meses.