Sin duda, este año ha estado lleno de adversidades provocadas por la pandemia ha revolucionado nuestras vidas, golpeándonos y remeciendo todo lo conocido, pero también hay que reconocer la capacidad de la humanidad a cambiar y adaptarse para hacer frente a las nuevas necesidades. Varias de las adaptaciones ya estaban en el ideario de muchos, algunas de ellas ya en desarrollo y otras en estado básico o desconocidas.

Artículos relacionados al tema indican que producto de esta pandemia de covid19, los desarrollos y cambios generados en tecnologías de la información se han adelantado al menos en cinco años, y lo más importante es que han sido adaptados en forma acelerada por las personas, servicios y empresas.

La educación superior no ha estado exenta de los cambios, generando y adaptándose a nuevas tecnologías para dar cumplimiento al gran propósito de entregar educación de calidad a sus estudiantes. Es más, a mi entender ha estado en la vanguardia respecto de la integración en sus procesos de gestión académica y administrativa de cambios en el desarrollo de los mismos. En primera instancia, internalizando adaptaciones tecnológicas que permitieron la continuidad de la docencia presencial, utilizando herramientas virtuales, para luego trabajar en cambios más profundos en el currículo, sistemas de evaluación y sistemas más complejos como simuladores de prácticas y clínicas.

La integración de las tecnologías tiene como desafío principal que los estudiantes logren una mejora en su proceso enseñanza aprendizaje, pero también ha permitido la generación de otros beneficios relevantes para la gestión, como son la mejora en la comunicación, la flexibilización y mejora de procesos, mejor uso del tiempo, mayor capacidad de realizar procesos colaborativos y adecuación de los costos. Un gran avance para la academia.

Estamos terminando el año 2020 y no sabemos qué nos depara el año 2021, pero sí estamos más preparados para enfrentar de mejor forma la educación superior al interior de nuestras instituciones. Los desarrollos tecnológicos están en aceleración y están revolucionando la forma de acceder a la información, por lo que resulta relevante saber ocuparlas de modo de que nuestros estudiantes sepan también desarrollar un pensamiento crítico que les permita no sólo ser excelentes profesionales, sino que puedan desarrollar ideas que complementen y aporten a su comunidad y entorno.

Estamos en un camino complejo, pero la convicción es seguir avanzando y para ello la educación no se puede detener.