Diabesidad y enfermedad pulmonar diabética: cómo las investigamos desde distintos frentes en la UST

La obesidad y la diabetes rara vez aparecen de forma aislada, es por ello que la literatura médica ha acuñado el término “diabesidad”, que agrupa ambas condiciones bajo un origen común [1]. Más que una etiqueta de moda, la diabesidad nos recuerda que este problema no se limita al control glicémico o al peso corporal, sino que compromete de manera sistémica al corazón, al riñón y, como veremos, también al pulmón.

El panorama epidemiológico es contundente. Según la Federación Internacional de Diabetes, en 2024 cerca de 589 millones de personas adultas vivían con diabetes en el mundo, cifra que se proyecta en 853 millones hacia 2050 [2]. Chile no es la excepción: la Encuesta Nacional de Salud muestra que la prevalencia de diabetes se duplicó en poco más de una década, y el país figura entre los primeros lugares de la OCDE en obesidad [3].

Los gatos domésticos ofrecen un modelo comparativo especialmente útil para entender la diabesidad, porque conviven en el mismo entorno que nosotros, tienen acceso a alimento en exceso y baja actividad física. A esto se suma la relación gato-tutor, donde subestimar la condición corporal de la mascota, o incluso normalizar el sobrepeso como algo “tierno”, se asocia a un mayor riesgo de que el gato desarrolle obesidad [8]. En nuestro grupo hemos evaluado estas interacciones y también las alteraciones asociadas al sobrepeso felino, con hallazgos compatibles con daño renal, cistitis y alteraciones metabólicas [9], cambios que recuerdan de cerca a los que ocurren en personas con diabesidad.

La diabesidad se asocia a un amplio espectro de otras enfermedades, como cardiovasculares, renales, hepáticas y osteoarticulares, ya bien reconocidas en la práctica clínica [1]. Existe, sin embargo, una complicación menos visible: el compromiso pulmonar. Estudios recientes proponen el concepto de “enfermedad pulmonar diabética” (EPD) para describir la fibrosis y la menor capacidad funcional que desarrolla el pulmón expuesto a hiperglicemia crónica [4]. La evidencia más sólida proviene de un estudio realizado en cerca de 500.000 personas, en el que se confirmó que la hiperglicemia causa un deterioro de la función pulmonar [5]. Esta vulnerabilidad no es solo teórica: durante la pandemia de COVID-19, las personas con diabesidad presentaron cuadros más graves. Además, se ha descrito que tanto la obesidad como la diabetes incrementan el riesgo de asma y otras enfermedades crónicas pulmonares [4]. Es por ello que nuestras investigaciones se han centrado en la diabesidad y la EPD en distintos modelos de estudio.

En nuestro Laboratorio de Investigación en Ciencias Biomédicas de la UST, sede Talca, desarrollamos el proyecto FONDECYT n° 11230660, que estudia cómo la diabetes activa un receptor conocido como “A2BAR”, el cual modifica la función de los macrófagos, células del sistema inmune que, al activarse en exceso, favorecen la fibrosis. Previamente, demostramos en un modelo de enfermedad renal diabética en ratas que

bloquear el receptor A2BAR con el fármaco “MRS1754” disminuye la llegada de macrófagos al riñón y reduce la fibrosis [6]. La pregunta que dirige nuestro proyecto es si ese mismo mecanismo también daña al pulmón, y si bloquearlo podría convertirse en una futura terapia para la EPD.

Para explorar esta pregunta, actualmente extendemos este mismo modelo a un contexto pulmonar, utilizando ratas diabéticas para evaluar si el receptor A2BAR también participa en la fibrosis del pulmón, y no solo del riñón. En paralelo, y para no depender exclusivamente de modelos animales, desarrollamos “organoides pulmonares ramificados humanos”: estructuras de pulmón en miniatura, cultivadas en laboratorio a partir de células madre, que recrean con fidelidad la arquitectura del pulmón. Somos, hasta donde sabemos, el primer grupo en Chile en establecer un modelo de laboratorio de EPD mediante organoides. En este sistema, la exposición a alta glucosa incrementó los marcadores de fibrosis, mientras que bloquear el receptor A2BAR con un fármaco específico redujo estos efectos, evidenciando por primera vez un rol protector de este bloqueo en un modelo humano de EPD [7].

Desde la salud pública, Chile destina una porción creciente y significativa de su gasto sanitario al manejo de la diabesidad y sus complicaciones asociadas, en línea con la tendencia mundial [2]. Sostener un sistema centrado en tratar las complicaciones, una vez instaladas, resulta insostenible. Urge desplazar el énfasis hacia la prevención primaria y la detección temprana de complicaciones menos visibles, como la pulmonar, antes de que se conviertan en enfermedad establecida.

A esto se suma un fenómeno demográfico que Chile no puede ignorar: el envejecimiento acelerado de su población. A medida que la esperanza de vida aumenta, patologías crónicas que antes tenían escasa relevancia epidemiológica —como las complicaciones tardías y menos estudiadas de la diabetes— cobrarán un protagonismo creciente en los sistemas de salud, exigiendo anticipación en la investigación, el diagnóstico y las políticas públicas.

En la UST, y desde la Medicina Veterinaria en particular, evaluamos la diabesidad y la EPD bajo un enfoque “Una Salud”: comparamos lo que ocurre en pacientes humanos, en gatos con obesidad natural, en modelos de ratas diabéticas y en organoides pulmonares humanos, porque los mecanismos que dañan a personas y animales resultan sorprendentemente convergentes. Comprender integralmente la diabesidad y sus complicaciones menos visibles, como la EPD, es un paso necesario para anticipar el Chile que envejece y que ya vive, hoy, la carga de estas patologías.

Referencias

1. Sindhwani R, Bora KS, Hazra S. The dual challenge of diabesity: pathophysiology, management, and future directions. Naunyn Schmiedebergs Arch Pharmacol. 2025;398(5):4891–4912.

2. International Diabetes Federation. IDF Diabetes Atlas [Internet]. 11th ed. Brussels: International Diabetes Federation; 2025 [cited 2026 Aug 19]. Available from: https://diabetesatlas.org/

3. Ministerio de Salud de Chile. Día Mundial de la Diabetes [Internet]. Santiago: MINSAL; 2025 [cited 2026 Aug 19]. Available from: https://www.minsal.cl/dia-mundial-de-la-diabetes/

4. Kopf S, Kumar V, Kender Z, Han Z, Fleming T, Herzig S, et al. Diabetic pneumopathy–a new diabetes-associated complication: mechanisms, consequences and treatment considerations. Front Endocrinol (Lausanne). 2021;12:765201.

5. Coleman B. Type 2 diabetes can cause lung disorders, new study finds [Internet]. London: Imperial College London; 2023 Apr 27 [cited 2026 Aug 19]. Available from: https://www.imperial.ac.uk/news/244611/type-diabetes-cause-lung-disorders-study/

6. Torres-Arévalo Á, Nahuelpán Y, Muñoz K, Jara C, Cappelli C, Taracha-Wiśniewska A, et al. A2BAR antagonism decreases the glomerular expression and secretion of chemoattractants for monocytes and the pro-fibrotic M2 macrophages polarization during diabetic nephropathy. Int J Mol Sci. 2023;24(13):10829.

7. Montoya Muñoz S, Correa LM, Aravena E, Torres-Arévalo Á. El antagonismo del receptor A2B de adenosina atenúa la fibrosis en un modelo in vitro de enfermedad pulmonar diabética basado en organoides pulmonares ramificados humanos [poster]. 3er Congreso de Estudiantes Investigadores de la Salud de la Región del Maule; 2025.

8. Saavedra C, Pérez C, Oyarzún C, Torres-Arévalo Á. Overweight and obesity in domestic cats: epidemiological risk factors and associated pathologies. J Feline Med Surg. 2024.

9. Pérez C, Sáez P, Astudillo M, Gálvez R, Saavedra C, Alcántara C, et al. Hematologic, blood biochemistry and urinary system ultrasound abnormalities in overweight and obese cats [abstract]. J Feline Med Surg. 2023;25:13.