En el marco de la celebración del “Día mundial de la alimentación”, la Escuela de Nutrición y Dietética de la UST Talca organizó diversas actividades a fin de crear en nuestra comunidad mucho mayor conciencia de la importancia que la alimentación reviste para el ser humano.

“Necesitamos que la comunidad vea la alimentación no sólo como un vehículo para satisfacer la necesidad primaria del hambre, sino que como una fuente de salud para el organismo y para crear esta mayor conciencia al respecto, necesitamos enseñarles primero a escuchar a ese organismo y a tomar las mejores decisiones en su beneficio en lo que a alimentación se refiere”.

Este año, esta actividad además tiene una peculiaridad, ya que el 2016 fue proclamado por la Asamblea General de las Naciones Unidas como el año internacional de las Legumbres, que busca sensibilizar a la comunidad sobre las ventajas nutricionales de ellas, su importancia en las dietas saludables y como parte de una producción de alimentos sostenible.

Debido a que es una proteína vegetal de muy buena calidad y de menor precio que las proteínas de origen animal, se busca promover su valor y su utilización en el sistema alimentario, recalcando sus beneficios tanto para la nutrición del ser humano como para la fertilidad del suelo y para combatir el cambio climático.

En este marco se buscó hacer partícipes a un grupo importante de estudiantes al generar una gran oportunidad de contacto directo de ellos con la comunidad, a fin de que pusieran a disposición de ella todo lo aprendido hasta ahora en las aulas ya que esta actividad se enmarcó en la asignatura de 4º año “Intervención alimentaria nutricional” que busca hacer promoción de estilos de vida saludable en todo el ciclo vital.

Pudieron aplicar conocimientos adquiridos en varias otras asignaturas previas ya que hicieron evaluaciones nutricionales y de composición corporal in situ, manejando los equipamientos correspondientes, realizaron consejerías breves en estilos de vida saludable y prevención de factores de riesgo entregando material educativo hecho por ellos mismos, realizaron degustaciones de alimentos saludables preparados por ellos y pudieron contactarse directamente con esa comunidad a la que buscamos intervenir, educar y sensibilizar.

Como educadores queremos que este contacto con la comunidad perdure y en cada clase que dictamos, hacemos prevalecer la importancia de ese contacto para humanizar la atención de salud desde nuestro ámbito.

“Necesitamos a un individuo cada vez más informado en temas de alimentación, un individuo que se detenga ante estos temas, que reflexione y tome conciencia de que él es el encargado de tomar decisiones en su beneficio, con nuestra guía y ayuda, siempre destacando la conexión entre los individuos y su entorno”.

Buscamos poder orientarlos a todo nivel ya que existe una gran diversidad de variables que determinan e influyen en sus elecciones. Buscamos generar espacios más saludables ya que bajo esa perspectiva se sabe que el individuo sólo puede realizar elecciones alimentarias saludables si está inserto en un ambiente con disponibilidad y acceso a alimentos saludables.

Hoy en día es posible encontrar alimentos en todos los momentos del día y en todos los lugares: supermercados, quioscos, vendedores ambulantes y locales de comida rápida, entre otros, aumentando así la disponibilidad de alimentos procesados y a precios relativamente bajos, que suelen caracterizarse por su alto valor calórico y escaso valor nutricional. Estos ambientes propician el desarrollo de problemas relacionados con el exceso de peso y generan conductas alimentarias no saludables, por lo tanto se hace relevante que como profesionales enseñemos a esta población a generar ambientes más saludables y a tomar decisiones más informados.