Lograr un desarrollo territorial pleno es sin lugar a dudas uno de los grandes desafíos que tiene nuestro país, y por supuesto las propias regiones. En ese sentido, se vuelve absolutamente necesario comprender que el desarrollo regional  está directamente vinculado con lo que ocurre en las comunas.

Desde dicha perspectiva, debemos, sobre todo en esta etapa en que estamos en pleno proceso de renovación de nuestra Estrategia Regional de Desarrollo, poner en valor a nuestras comunas, especialmente la energía, potencialidad y voluntad existente en ellas y que deben ser aprovechadas.

Una de las grandes críticas que siempre hemos realizado es el excesivo centralismo existente en nuestro país, que se ve reflejado con su mayor acento en Santiago. No obstante, tal parece que esta situación se ve replicada en menor o mayor escala a nivel regional y así se pueden observar zonas postergadas respecto a las capitales regionales.

A partir de esta situación, es preciso que todos los actores, tanto públicos como privados, asumamos un rol en esta materia, y nos relacionemos con los municipios y a partir su rol trascendental,  descubramos las ventajas de cada localidad, y desde ahí nos comprometamos con su desarrollo social, salud, económico, y cultural.

Una iniciativa relevante en este ámbito, es el “Plan de desarrollo para territorios rezagados: programa piloto y propuesta de política pública”, desarrollado en distintas zonas de Chile, entre ellas nuestra Provincia del Ranco y que se lleva a cabo a partir de la identificación de las brechas de desarrollo existente entre los distintos territorios.

Este programa identificó objetivos estratégicos que buscan generar condiciones habilitantes para el desarrollo social, económico, y productivo; fortalecer la gobernanza para el desarrollo territorial; e incrementar las externalidades positivas de la actividad privada en el territorio. Sin duda, una hoja de ruta para el desarrollo territorial.

Desde nuestro punto de vista, no podrá existir desarrollo verdadero si no se considera a la región como un todo; y será altamente positivo considerar a las comunas, motivarlas, y acompañarlas en este camino. Participamos de la idea de que es indispensable que todos nos sumemos al proceso de desarrollo y crecimiento sostenible de nuestro territorio.