Recientemente tuve la ocasión de asistir a un curso sobre socioecología, instancia que me ha llevado a plantear algunas preguntas y responder interrogantes respecto al papel de las casas de estudios superiores, centros de investigación o programas del Estado en acercar, transversalizar y democratizar el conocimiento científico a la comunidad e incidir en quienes toman las decisiones.

La socioecología es una disciplina que pretende interpretar y resolver los fenómenos y problemas ambientales a la luz de las ciencias sociales, y, asimismo, comprender algunos fenómenos sociales a la luz del conocimiento ecológico. Todo esto, desde una mirada interdisciplinar y transdisciplinar, situación que personalmente me hace mucho sentido no solamente como estrategia para abordar la temática ambiental, sino como una excelente metodología para enfrentar de mejor forma los actuales desafíos globales que enfrenta nuestro país.

Si bien, esto puede parecer fácil, no está ocurriendo. Los científicos, los políticos y quienes toman las decisiones no están conversando y no se están relacionando. Esta situación es grave, más aún porque el conocimiento es el insumo básico para tomar una buena decisión o al menos para aportar que esta decisión se lleve a cabo adecuadamente.

¿Qué hacemos entonces para democratizar el conocimiento y fomentar que estos actores confluyan en un proceso participativo? Primero que todo debemos cambiar la actitud de estos actores claves, pasar desde la barrera del discurso y llegar a la acción. La ciencia debe atreverse a hacer política y los políticos deben mejorar su postura frente al desarrollo científico y sus aportes.

Influencia

Otro aspecto no menos importante se refiere a mejorar cómo se comunica la ciencia hacia la comunidad. Los avances científicos no se traducen adecuadamente y no logran relacionarse con los sectores influyentes. Se hace necesario entonces redoblar los esfuerzos para transmitir esta información si es que se quiere ser parte de la discusión.

Desde el punto de vista académico, también es necesario fomentar la flexibilidad curricular de los programas de pregrado y postgrado, desde y hacia una mirada inter y transdisciplinar contextualizada a cada realidad local y promoviendo una mirada holística del conocimiento.

En Santo Tomás, desarrollamos carreras de pregrado y programas de postgrado contextualizados. También, hemos definidos líneas de investigación acordes con la política regional de Gobierno y llevamos adelante una Política de Vinculación con el Medio enfocada a la innovación social.

Si a esto le sumamos las importantes iniciativas realizadas en conjunto con otros actores claves de la ciudad y que dan forma a actividades académicas de impacto regional, podemos afirmar, sin duda, que como Institución generamos acciones que van en directo fortalecimiento de nuestra responsabilidad social universitaria y la democratización del conocimiento.