Considero que por naturaleza el ser humano siempre ha tenido la necesidad de comunicar, bien sea por medio de símbolos, figuras, palabras y arte como a través del sonido. En su lucha por la supervivencia y en respuesta a los instintos, la esencia del ser humano siempre ha sido comunicar sus inquietudes, sentimientos y emociones.

Hace algunos años, José Luis Piñuel Raigada de la Universidad Complutense de Madrid, realizó un estudio sobre la comunicación que planteaba que la tarea de comunicarse con otro individuo no solo involucraba hablar o emitir sonidos, implicaba también procesos singulares de la comunicación como la comunicación no verbal, audiovisual, interpersonal y escrita.

Un estudio a través del cual he llegado a comprender que la comunicación es un todo, un universo que promueve no solo nuestras emociones y sentimientos, sino la reproducción de experiencia, sabiduría y conocimiento entre individuos.

Las interacciones comunicativas pueden entonces dejar una huella maravillosa de ti o una percepción errónea que puede ser muy difícil de borrar u olvidar. Todo comunica, tono de voz, gestos, vestuario, movimiento, postura a través de la formación social y cultural en la cual estamos inmersos desde pequeños hasta la vida adulta.

Si llevamos esto a la comunicación interna de una empresa, tenemos 5 axiomas elementales que permiten dar cuenta de algunos ruidos y errores que no somos conscientes y que podrían ayudar a la supervivencia y el progreso de cualquier organización.

Paul Watzlawick, uno de los principales autores de la teoría de la comunicación reflexiona que el primer axioma es el “no se puede no comunicar”, lo que quiere decir que cualquier acción que realicemos, incluso guardando silencio, estará generando una respuesta consciente o inconscientemente.

Una idea que ha sido argumentada desde 1874 por el experto en relaciones públicas, Robert Breth, quien dijo, “La acción de comunicar es muy semejante a la de respirar, como función natural que mantiene con vida a las personas. Déjese de respirar y se dejará de vivir. Una empresa sin comunicación no es posible”.

En otra etapa encontramos que también cada persona responde de acuerdo a ciertos mensajes, criterios y la manera en la cual es dicha esa información. Watzlawick la define como un nivel de contenido y relacional, en el cual predomina la manera en la cual interpretamos un mensaje y tomamos en cuenta los aspectos culturales de la otra persona.

Otra característica que destaca en los procesos comunicativos y que son vitales es la puntuación, pues muchas veces la idea del mensaje se malinterpreta y provoca una serie de estímulos y respuestas equivocadas a quien recibe la información.

También, vale la pena destacar que la comunicación suele darse a través de dos dimensiones, la digital y la analógica. Una en la cual definimos la comunicación con gestos o palabras y otra donde el mensaje tiene sentido por lo que representa más que por su significado en sí mismo, un ejemplo de esto podría ser un apretón de manos.

Entre los axiomas de comunicación interpersonal podemos destacar el simétrico, donde las partes se comportan de la misma manera siempre y cuando tengan la misma relación de poder, muy frecuente entre compañeros de curso, trabajo, amigos o hermanos. Por último, las relaciones complementarias en el cual se ejerce un poder desigual, es decir, paridades que se dan entre padre-hijo o jefe-colaborador.

Gracias a estos axiomas comunicativos podríamos inferir que la finalidad de la comunicación interna en una empresa genera instancias de diálogo, experiencias enriquecedoras y conversaciones entre todas las áreas que integran la organización, un marco de transparencia, entendimiento y participación que a partir de un sistema de comunicaciones es posible comprender los mensajes destinados a las diferentes audiencias que integran la organización.

No olvides que en todos los aspectos y etapas de la vida, tanto cotidianas como profesionales, comunicas. Hazlo de la manera correcta, esto suele convertirse en un perfume muy agradable aroma y de calidad.