El 31 de mayo se conmemora el “Día internacional sin tabaco”, que tiene por objetivo sensibilizar a la población, y a la opinión pública, sobre los daños que causa este hábito. Es un día para proponer a la comunidad que compartan un ambiente libre de humo.

En ese sentido, creo que debemos conmemorar esta fecha con actividades, y vivirlo como una oportunidad para dar el primer paso; dejar de fumar por un día, y quizá al día siguiente disminuir la cantidad de cigarrillos consumidos o proponerse abandonar definitivamente ese mal hábito.

En nuestro país, ya hace algunos años, hemos sido testigos de las políticas de salud pública tendientes a reducir el consumo, orientadas principalmente a restringir el consumo de cigarrillos en espacios públicos y cerrados, además de las campañas educativas en las que se difunden los daños que el tabaco causa. Sin embargo, a pesar de estas iniciativas, las estadísticas indican que el consumo no disminuye.

En esta línea, como comunidad educativa y como carrera del área de la salud, creemos que es necesario realizar acciones que contribuyan a la promoción de este día libre de humo, por lo que montaremos una feria preventiva que pueda desincentivar el consumo de tabaco. Queremos partir por casa, con nuestros alumnos, docentes y administrativos, porque la idea es prevenir.

Pero, ¿prevenir qué? No está de más destacar que el consumo de tabaco puede causar tinciones dentales, o sea manchas, además del mal aliento, el inicio de cúmulo de placa bacteriana y enfermedades periodontales, que es un proceso inflamatorio de las encías que ocasiona daños en los tejidos de los dientes, sin pensar en las periodontitis agresiva o cáncer bucal, que son las enfermedades más graves.

Entonces, con toda esta información en mano, me gustaría invitarlos a vivir este 31 de mayo lejos del tabaco, compartiendo aire libre de humo y ojalá con miras a abandonar el hábito.