Académicos de la UST La Serena entregan consejos para la prevención y cuidado de enfermedades, en el contexto del programa “Equilíbrate”, liderado por la Escuela de Kinesiología a objeto de potenciar y mantener la funcionalidad de las personas adultas mayores de la comuna.

Ad portas de un nuevo invierno, el énfasis de la salud pública enfoca su mirada a niños y adultos mayores, información que a diario vemos en televisión y los medios de comunicación, y que nos recuerda la importancia de prevenir y cuidar a nuestros seres queridos.

Sin embargo, y en materia de adulto mayor, hoy apreciamos un escenario diferente, muy disímil de lo que se podía observar hace 20 o 30 décadas atrás: personas activas y joviales realizando diversas actividades de forma grupal en pro de su bienestar.

Por ello, siempre es necesario el asesoramiento y la guía de profesionales de la salud, que de forma combinada, contribuyan al bienestar global de este grupo etario que aún tiene mucho por entregar a las nuevas generaciones.

En este contexto, académicos de la Universidad Santo Tomás de La Serena entregan algunos consejos para la prevención y cuidado de enfermedades, a sabiendas de los excelentes resultados del programa “Equilíbrate”, liderado por docentes y estudiantes de la Escuela de Kinesiología a objeto de potenciar y mantener la funcionalidad de las personas adultas mayores de la comuna mediante el desarrollo de un programa gratuito de actividad física dirigida, además de la entrega de orientación integral en salud.

El programa “Equilíbrate” tuvo su inauguración para el 2017 mediante una feria de salud en la que participaron las carreras de Enfermería, Nutrición y Dietética, Kinesiología, Tecnología Médica y Psicología; instancia donde la Directora de la Escuela de Kinesiología, Mary Laura Valverde Monge; y el Director de la Escuela de Enfermería, Héctor Herrera Latorre lideraron a sus estudiantes para entregar información y consejos a participantes de este proyecto.

“En el programa equilíbrate potenciamos actividades funcionales que sean acordes a situaciones que se puedan extrapolar a la vida cotidiana: mantener los rangos articulares, mantener la fuerza articular, mantener el equilibrio, etc., pues en algunos casos bailes como la zumba, que se practica en muchos lugares, no está adecuada a las posibilidades de movimiento que tiene el adulto mayor”. Mary Laura Valverde.

Moverse desde siempre y supervisión de expertos

La Directora de Kinesiología, Mary Laura Valverde, afirma que es muy importante el ejercicio físico desde temprana edad, y no sólo en la senescencia, es decir, “es importante mantenerse activo durante todo el ciclo vital, ya que a medida que se envejece se pierde masa muscular y el cartílago se va degenerando, proceso totalmente normal”.

“Pero por el hecho de que sea normal”, añade la académica, “no significa que se deba esperar a que eso se incremente por el tiempo, pues lo podemos prevenir mediante la actividad física, evitando que la musculatura se atrofie, pierda tamaño y se vaya llenando de infiltraciones grasas. También en esta etapa se produce un proceso de pérdida del cartílago articular que es el que disminuye el impacto en las articulaciones, pero si se mantiene la musculatura en condiciones óptimas hacemos que esta degeneración articular o artrosis detenga su avance en el tiempo”.

 

Ejercicio.

El ejercicio físico debe ser supervisado por profesionales.

¿A qué signos se debe poner atención? Uno de los síntomas más comunes, como no, es el dolor, pero a juicio de la especialista es algo que debiésemos evitar, “y no solamente recurrir de ayuda profesional cuando ya aparece un síntoma”, resalta. Asimismo, se debe poner atención a las lesiones, “pues como se va perdiendo fuerza muscular se pueden sufrir esguinces o problemas de estabilidad, propios de la pérdida del control postural, donde participa el sistema de la visión, el sistema de equilibrio y el sistema de propiocepción, que nos permite ubicarnos en el espacio y que son muy importantes de mantener”.

“(…) a veces la gente se queja de que ese vacunó pero igualmente se resfrió, pero la vacuna no es para un resfrío común, sino que para la gripe, una enfermedad que implica altas temperaturas de fiebre, dolor muscular y decaimiento, y que si no es cuidada adecuadamente puede complicarse y convertirse en una neumonía”. Héctor Herrera.

Finalmente, la docente indica que, si un adulto mayor desea realizar actividad física, siempre debe contar con la supervisión de un experto, “precisamente dentro del programa equilíbrate potenciamos actividades funcionales que sean acordes a situaciones que se puedan extrapolar a la vida cotidiana: mantener los rangos articulares, mantener la fuerza articular, mantener el equilibrio, etc., pues en algunos casos bailes como la zumba, que se practica en muchos lugares, no está adecuada a las posibilidades de movimiento que tiene el adulto mayor”.

Prevención constante

Asimismo, el deber de todo adulto mayor, comenta el Director de la Escuela de Enfermería, Héctor Herrera Latorre, es anticiparse a la aparición de enfermedades crónicas como la diabetes e hipertensión, entre las más comunes, además de la depresión, que tiene que ver con el uso del tiempo libre, afirma.

En cuanto a signo y síntomas, el adulto mayor de estar atento a las alzas de presión, fenómeno que es normal en este grupo etario, pero por ello debe controlarse y lo idea es que no supere los 120 o 130, que es la presión normal”, sostiene el docente.

Control de presión arterial.

Es importante el control de la presión arterial.

Otro aspecto a considerar es el control de la glicemia, es decir, el nivel de azúcar en la sangre, para lo cual existe un examen de sangre que debe realizarse periódicamente “y que forma parte de lo que se denomina examen de salud del adulto mayor que se realiza en centros de salud y consultorios, y donde deben asistir periódicamente”.

Aunque la estación del año es otoño, la región se ha visto afectada por lluvias intensas y bruscos cambios de temperatura, situación ante la cual es fundamental que los adultos mayores estén vacunados contra la gripe o influenza, “lo cual es un derecho en Chile y cuyo proceso comienza en marzo”, destaca el académico, junto con recalcar que esta no es una vacuna contra el resfrío, “porque a veces la gente se queja de que ese vacunó pero igualmente se resfrió, pero la vacuna no es para un resfrío común, sino que para la gripe, una enfermedad que implica altas temperaturas de fiebre, dolor muscular y decaimiento, y que si no es cuidada adecuadamente puede complicarse y convertirse en una neumonía”, añade.

Finalmente, también se deben prevenir los cambios bruscos de temperatura, pues un adulto mayor tiende a perder más temperatura rápidamente, “y por lo tanto, hay que abrigarse y usar ropa de lana y no de nylon”, explica, pero teniendo cuidado con el otro extremo, “pues un adulto mayor va perdiendo sensibilidad en la piel, y como siente frío se va acercando al fuego o fuentes de calor, corriendo el riesgo de sufrir quemaduras”.

Respecto a este último elemento, el profesional indica que no es conveniente el exceso de calefacción en los hogares, “pues a veces si se usa gas o braseros, que no deben utilizarse, estos gases intoxican el ambiente y se corren riesgos de intoxicaciones respiratorias. Por ello, la temperatura ideal es de 20 o 21 grados en el ambiente de un hogar”, explica finalmente.