La iniciativa estuvo a cargo de las estudiantes de Enfermería Karin Schrader y Camila Ampuero y benefició a 33 vecinos y vecinas de la comuna.

Cuidados básicos en salud, pero, sobre todo, empatía y amor. Con estas palabras, Adriana Flores, cuidadora de Alhué, resumió lo aprendido en el curso de capacitación dirigido a los vecinos y vecinas de la comuna que tienen a su cargo personas mayores con dependencia leve a moderada. La iniciativa pertenece a la carrera de Enfermería de la Universidad Santo Tomás y fue liderada por las estudiantes, Karin Schrader y Camila Ampuero, quienes durante tres meses entregaron las herramientas necesarias para mejorar la calidad de vida de los beneficiarios.

“Quiero dar las infinitas gracias a estas dos maravillosas profesionales que nos enseñaron que lo más importante dentro del cuidado del adulto mayor es darles amor, preocupación y ponernos en el lugar de todas las personas mayores. Ellos necesitan tanta contención y todo lo que hemos aprendido estos meses ha sido increíble”, señaló Adriana Flores.

Capacitación

La capacitación se enmarca en un convenio que hace cinco años mantiene la Universidad Santo Tomás con la comuna de Alhué, prestando servicios de distinta índole a la comunidad, entre ellos, mejoras de infraestructura de viviendas y capacitación en materia de salud, vínculo que durante la ceremonia de certificación de los cuidadores fue altamente valorado por el alcalde de Alhué, Roberto Torres.  “Este es un programa que nos pone muy contentos, porque es una iniciativa que tenemos hace muchos años y que es muy necesaria para que podamos cuidar a los adultos mayores que están más desprovistos”, subrayó el jefe comunal.

El curso forma parte de un proyecto de mejora comunal ejecutado por las internas de la UST, en conjunto con el Centro de Salud Familiar de Alhué y el Departamento Social. Tuvo una duración total de tres meses que comenzó con un diagnóstico a los cuidadores y cuidadoras de la comuna de Alhué, para luego impartir cuatro módulos los cuales abordaron temas básicos de salud para personas con dependencia leve a moderada, y culminando con una prueba que tuvo como finalidad medir los conocimientos adquiridos. Los temas principales tratados en la capacitación fueron: funciones del cuidador, patologías crónicas y agudas, qué hacer en situaciones de riesgos para la salud, alimentación saludable, control de signos vitales, actividad física, prevención en caídas y estimulación cognitiva.

Hoy, 32 mujeres y 1 hombre están certificados como cuidadores de adultos mayores, logrando tener más conocimientos y mejores herramientas para brindar los resguardos y la atención necesaria a las personas que tienen a su cargo.

Modelo comunitario

“Esta iniciativa refleja que efectivamente es posible que construyamos salud en la academia, a través de los futuros profesionales de la salud y los agentes comunitarios, con el municipio, con el Cesfam y, sobre todo, con los vecinos y vecinas. Hoy lo que se ha hecho es avanzar en construir una mejor salud para Alhué y estamos orgullosos y felices, porque ese es nuestro sello, construir la salud con una visión más allá de lo biomédico, sino que desde la comunidad, con la comunidad y para la comunidad”, expresó Gisela Alarcón, decana de la Facultad de Salud de la UST, durante la ceremonia de certificación en Alhué.

En tanto, las estudiantes a cargo de la capacitación, Camila Ampuero y Karin Schrader, señalaron

“estamos muy agradecidas de poder haber realizado este proyecto de mejora con personas mayores del Municipio. Queremos agradecer la confianza, la oportunidad y la entrega que tuvieron en nosotras y esperamos que este sea el inicio para poder seguir mejorando y capacitando a la población para ir poco a poco brindando nuevas herramientas necesarias para enfrentar diferentes problemas y situaciones de salud día a día”.

Por su parte, Rafael Lobos, vecino de la comuna de Alhué y único hombre del curso valoró la iniciativa de la universidad y señaló la importancia de capacitarse en el cuidado hacia el adulto mayor. “Yo soy cuidador de mi esposa, ella sufre esquizofrenia y este curso fue buenísimo en todo sentido, porque no estamos preparados para esto, es duro, cuesta mucho y el curso me enseñó bastante sobre los cuidados básicos en salud que debo tener”.